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domingo, 31 de mayo de 2015

ALIMENTOS QUE AYUDAN A QUEMAR GRASA CORPORAL


Una de las preguntas que más se me suelen hacer es “Divi, ¿las pastillas esas quemagrasas funcionan?”. Pues sí, esas pastillas quemagrasas (fatburners) funcionan, pero, como siempre digo, no las recomiendo.
Esos comprimidos son, para mí, una salida fácil más. Sí, te ofrecen un atajo para lograr ese gran sueño de vernos libres de grasa corporal, pero, una vez más, tengo que recordaros que hay que tener mucho cuidado con esos atajos. Al igual que sucede con las dietas milagro, todo lo que te ofrece resultados rápidos puede ser peligroso para nuestra salud.
Para empezar, aunque parezca una tontería, está el peligro de la confianza. Sí, la gente vuelca su confianza en este tipo de productos pensando que son milagrosos y, la gran mayoría, empieza a pensar aquello de “total, como tomo este quemador, puedo permitirme el lujo de comer lo que quiera. Lo voy a quemar…”. Lamento comunicaros que esto no funciona así. Estos productos son complementos dietéticos, es decir, complementan una dieta. Así, si estáis siguiendo una dieta para perder volumen, este tipo de productos os ayudarán a acelerar un poco el proceso. Pero si, por el contrario, no se lleva ningún tipo de dieta y nos dedicamos a comer mal, estos productos sólo nos ayudarán a perder el dinero que nos gastemos en ellos.

Por otro lado, y para mí lo más importante, están los problemas de salud que pueden provocar estos comprimidos. Por lo general, estos comprimidos están elaborados con productos que, aunque sean naturales, aceleran el sistema nervioso (cafeína, taurina, guanará…). Así, cuanto mejores son los resultados que nos vende el producto, mayor es la mezcla que contiene de estos excitantes. La finalidad: hacer que nuestro sistema nervioso se sobreexcite (se aceleran las pulsaciones, aumenta la sudoración…) para hacer que nuestro organismo queme más calorías.
Pero aquí está el peligro. ¿Cuántas veces os he comentado lo malo que es el estrés para la salud? Imaginaos vivir en un estrés continuo, sin un minuto de relax. Pues esto es lo que hace este tipo de productos con nuestro sistema nervioso. Lo somete a un estrés continuo, lo que puede tener graves consecuencias. Hay mucha gente que, incluso tomando uno de estos comprimidos en el desayuno, no puede conciliar el sueño por la noche. Sí, aunque los vendan como inofensivos porque están hechos con productos naturales, contienen mezclas tan explosivas que pueden provocar insomnio.

Además, el continuo estrés al que sometemos a nuestro sistema nervioso con estos productos hace que nos cambie el humor, nos vuelve más irritables, hace que aumente la tensión arterial y, aunque os parezca increíble, pueden causar problemas coronarios (taquicardias).

Sabiendo todo esto, hoy os quiero proponer (una vez más) que os toméis las cosas con paciencia. No intentéis perder volumen tan rápidamente. Haced las cosas bien, id paso a paso y la pérdida de volumen será duradera y, además de disfrutar del proceso, no pondréis en peligro vuestra salud.
Lo mejor para perder volumen, como siempre digo, es ponerse en manos de un buen nutricionista/endocrino para que os aconsejen qué dieta es la mejor para vosotros y, cómo no, realizar actividad física a diario.
Si ya estáis en el camino y habéis decidido poneros a dieta para perder algo de volumen, os voy a decir algunos productos que deberían estar incluidos en vuestra alimentación diaria. No os preocupéis, no son excitantes, son productos que, por una u otra razón, ayudan a que esa dieta sea más efectiva.

-                       Agua fría: todos sabemos que el agua es lo mejor que podemos tomar para hidratarnos, a parte de que es imprescindible para nuestra salud. Pues bien, hay estudios que demuestran que consumirla fría o helada ayuda a acelerar nuestro metabolismo, haciendo que quememos más calorías. Estos estudios aseguran que lo mejor es consumir medio litro de agua fría al día.

-                       Carne roja: este tipo de carnes contiene L-carnitina, una sustancia que ayuda a acelerar el metabolismo de las grasas. Así, la L-carnitina y el alto contenido en proteínas de la carne roja, obligan a nuestro organismo a utilizar las reservas de grasa para obtener la energía que necesitamos.

-                       Cítricos: los alimentos ricos en vitamina C ayudan a acelerar el metabolismo, es decir, ayudan a eliminar grasa. Además, los cítricos son buenos contra la anemia, los resfriados y para controlar el colesterol en sangre.

-                       Huevos: este es uno de los alimentos tabú. Desde hace años, la gente se autoprohíbe el consumo de este alimento porque “aumenta el colesterol”. Pues bien, estudios recientes han demostrado que estamos en un error. Nuestro cuerpo no absorbe el colesterol del huevo como nos pensamos. Por el contrario, se ha demostrado que su consumo bloquea la absorción de grasa. Además, el huevo es saciante. Nos provoca una sensación de saciedad que va a impedir que comamos más de la cuenta, lo que también es de gran ayuda si queremos perder volumen.
-                       Lácteos: gracias al calcio que contienen, algunos lácteos inhiben la producción de cortisol, una hormona que hace que se acumule grasa en la zona abdominal. De hecho, la leche desnatada ayuda a descomponer rápidamente la grasa. Hay estudios que concluyen que aquellos que toman este tipo de leche pueden llegar a reducir hasta un 70% más de volumen que aquellos que no toman productos lácteos.

-                       Manzanas y peras: estas dos frutas son ricas en flavonoides, una sustancia natural que actúa como quemagrasas, ya que ayuda a acelerar el metabolismo. Hay estudios que demuestran que aquellas personas que consumen tanto manzanas como peras de manera frecuente queman grasa más rápidamente que el resto.

-                       Té verde: sin ninguna duda, éste es el quemagrasas más popular en la actualidad. Al igual que el té negro, el té verde ayuda a acelerar el metabolismo, reduciendo la capacidad de absorber la grasa de los alimentos y acelerando su eliminación. Hay estudios que aseguran que el té verde ayuda a quemar entre un 35 y un 45% más de grasa que otras bebidas similares.
-                       Vinagre de manzana: estudios recientes demuestran que consumir vinagre de manzana hace que nuestro cuerpo active la producción de enzimas que ayudan a descomponer la grasa.


Como veis son productos fáciles de conseguir y de introducir en nuestra dieta diaria. Ya sabéis, seguid una dieta equilibrada añadiendo alguno (o todos) de estros productos, realizad alguna actividad física a diario y tomaos las cosas con paciencia. Empezaréis a ver los resultados antes de lo que creéis. Hacedlo, vuestra salud os lo agradecerá. J

Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

viernes, 8 de mayo de 2015

SORPRENDE A TUS ABDOMINALES CON ESTAS MODIFICACIONES DE LA PLANCHA DE PILATES


Hace ya unos meses escribí un post sobre la plancha de Pilates (the Plank) en el que os comentaba los beneficios de este ejercicio y la manera de ejecutarlo correctamente.
A partir de ahí sois muchos los que me habéis comentado que habéis incluido la plancha de manera permanente en vuestra rutina. Estoy segura de que estaréis notando los resultados.
Por otro lado, también se ha puesto en contacto conmigo gente que, o bien ya realizaba la plancha antes de la publicación de mi post o bien se ha adaptado ya al ejercicio. Gente que aguanta ya varios minutos en la posición correcta. Todo un logro. ¡Enhorabuena!
Todos vosotros me habéis escrito pidiéndome algo más. Algo para volver a sorprender a vuestra zona media. A todos vosotros, todos los que ya aguantáis tiempo en la posición correcta, os voy a proponer unas modificaciones de la plancha de Pilates.
Para estas modificaciones, lo primero es cambiar la posición de vuestras manos. En Noviembre pasado os propuse una posición de plancha baja, es decir, apoyando los codos (que han de estar siempre justo bajo los hombros). Pues bien, esta vez os voy a pedir una posición de plancha alta, es decir, apoyando las manos y no los codos.

La ejecución es la misma: las manos apoyadas justo debajo de los hombros, la espalda totalmente recta, el abdomen bien contraído para dibujar una línea perfecta entre la corona de la cabeza (jamás dejéis caer la cabeza hacia el suelo ni levantéis la nariz, mantened la mirada justo por delante de vuestras manos) y los pies. No dejéis que la cadera se eleve por encima de esta línea ni que se hunda.
Tomaos unos días para acostumbraros a esta nueva posición. Al principio siempre suele costar un poco, sobre todo por las muñecas. Tenemos que dejar que se acostumbren a mantener nuestro peso en esta posición. Cuando os hayáis acostumbrado comenzad con las modificaciones.
PLANCHA CON TOQUE EN EL HOMBRO

Desde la posición de plancha que os acabo de explicar, separad una mano del suelo y llevadla hasta el hombro contrario. Tras esto volved a bajarla a su posición inicial para repetir lo mismo con la otra mano.
Es muy importante que sólo mováis el brazo. El cuerpo ha de quedar totalmente estable. Las rodillas, la cadera, el pecho y los hombros miran en todo momento al suelo. No se ha de romper la línea que hemos dibujado con nuestro cuerpo. Notaréis que para lograrlo hay que contraer muchísimo más el abdomen.
Exhalad mientras lleváis una mano al hombro contrario e inhalad mientras la devolvéis a su posición inicial.
Realizad unas 15 con cada brazo antes de descansar 20 segundos para volver a comenzar (os recomiendo 3 series).
PLANCHA LATERAL CON EXTENSIÓN

Desde la posición de plancha alta, elevad un brazo del suelo de manera que todo vuestro cuerpo mire hacia ese lado (pies, rodillas, cadera, pecho y hombros). Al girar notaréis que un pie se queda por delante del otro. Contraed bien el abdomen y mantened una línea recta entre el hombro que queda arriba y los pies. Repito: no dejéis que la cadera rompa esa línea.
El brazo que habéis elevado se extiende hacia el techo de manera que se dibuja una línea recta entre la mano que se ha quedado en el suelo y la que se ha elevado. Desde esta posición, se trata de hacer medio círculo con el brazo que hemos elevado. Se extiende el brazo elevado por encima de la cabeza, notando como aquí la cadera se eleva un poco (sólo uno o dos dedos) por encima de la línea del cuerpo. Desde aquí, seguid describiendo el círculo hacia abajo con el brazo, recolocando todo el cuerpo, hasta llegar a la posición inicial.
Inhalad mientras eleváis el brazo hacia el techo a posición de plancha lateral y exhalad mientras realizáis el círculo para volver a la posición inicial.
Id alternando, primero hacedlo con un lado y luego con el otro. Hacedlo 8 veces con cada lado. Esta modificación no sólo es muy exigente para el recto abdominal y los oblicuos, también lo es para los hombros y las muñecas. Así que sólo os recomiendo una serie.
PLANCHA EN X

Se trata precisamente de eso, de dibujar una X con el cuerpo. Desde la posición de plancha alta, separad los pies por fuera de la anchura de vuestros hombros, siempre manteniendo las piernas bien estiradas y la cadera en la línea de vuestro cuerpo.
Cuando os hayáis acostumbrado a esta posición, haced lo mismo con los brazos. Manteniéndolos totalmente rectos, separad las manos por fuera de la anchura de vuestros hombros, manteniendo el abdomen bien contraído y la cadera en su sitio.
Id separando un poco más tanto manos como pies poco a poco, hasta que encontréis vuestro límite. Aguantad en ese límite 5 segundos y volved a juntar, paso a paso, sin prisa, los pies y las manos hasta llegar a la posición inicial.
Repetidlo 5 veces. Si veis que aguantar 5 segundos es muy poco, aumentad el tiempo, pero siempre con el abdomen bien contraído. No dejéis que vuestra cadera se eleve ni se hunda.
PLANCHA CON MANOS ADELANTADAS

Esta modificación es parecida a la anterior, pero esta vez sólo vais a mover las manos. Y no las vais a mover hacia los lados, sino hacia delante.
Desde la posición inicial, dad un paso hacia delante con las manos, manteniéndolas siempre a la anchura de los hombros. Aguantad en esta posición 5 segundos, asegurándoos de que la línea de vuestro cuerpo permanece perfecta.
Si tenéis bastante con estos cinco segundos, volved a la posición inicial y aguantad aquí 5 segundos más antes de repetir el ejercicio. Hacedlo 16 veces antes de descansar 30 segundos y volver a empezar (3 series).
Si veis que aguantar 5 segundos es poco, tras esos cinco segundos dad otro paso hacia adelante con las manos. Recordad, las manos a la anchura de los hombros, la cadera ni se eleva ni se hunde. Aguantad aquí 5 segundos más y, si notáis que podéis más, dad otro paso y aguantad 5 segundos más.
Id paso a paso hasta que lleguéis a vuestro límite. Siempre manteniendo la posición correcta de la cadera. Si vuestra cadera está en la posición correcta, vuestro abdomen estará trabajando como nunca.
Cuando hayáis aguantado 5 segundos en vuestro límite, volved a la posición de plancha inicial, pero no volváis de golpe. Seguid retando a vuestro abdominal volviendo igual que habéis ido, paso a paso, aguantando 5 segundos en cada paso.
Cuando lleguéis a la posición inicial, descansad 30 segundos antes de volver a empezar. Hacedlo 4 veces.

Aquí tenéis las modificaciones que habéis estado pidiéndome. Hay muchas más, sólo os he enumerado algunas de las que más me gustan. Poco a poco, conforme os vayáis acostumbrando a estas modificaciones, os iré diciendo más.
Parecen modificaciones sencillas, ¿verdad? Pero recordad, las apariencias engañan. Probadlas y me contáis qué os han parecido. J


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viernes, 24 de abril de 2015

EJERCICIOS CON TRX QUE CAMBIARÁN TU TREN SUPERIOR


Cada vez se acerca más el calor. La gente empieza a preocuparse ahora por el estado de su cuerpo. Ha llegado la época del año en la que todos quieren ver más tonificada y fina alguna parte de su cuerpo.
Por lo general, las zonas que más preocupan son el abdomen y el glúteo, pero no son las únicas. Hace un par de días, una alumna me confesó que, ella, la parte que más se mira (y la que menos le gusta de su cuerpo) son los brazos.
Estoy segura de que, como a ella, a muchos de vosotros os preocupa esta zona de vuestro cuerpo: brazos flácidos y sin forma. Nos guste o no, los enseñamos mucho antes que el resto del cuerpo cuando llega el calor.
También me ha escrito gente preocupada por la tonicidad de su espalda o de su pectoral y, cómo no, por la de su abdomen. Es normal. Como bien se dice “Fitness is sexy” (el fitness es sexy). Por fin nos estamos dando cuenta de que un cuerpo tonificado y con forma es mucho más bonito que uno flácido y sin curvas.

Mi consejo, como siempre, es llevar una dieta sana y equilibrada y realizar ejercicio diario. En este caso, para ganar tonicidad, ha de ser ejercicio con resistencias. Lo malo de la gran mayoría de los que me habéis preguntado es la falta de tiempo. Muchos sólo podéis ejercitaros durante unos minutos al día (media hora como mucho), y decidís que, para el poco tiempo que tenéis, o no hacéis nada, o salís a correr. Error.
 Como acabo de comentar, para tonificar necesitáis mover peso. Perro tranquilos, no hace falta una larga rutina de pesas, ni disponer de una serie de aparatos. Si no tienes mucho tiempo, tu propio cuerpo puede ser la resistencia perfecta para ganar ese tono muscular que estás buscando.
Ejercicios como las flexiones o la plancha de Pilates (ya os expliqué en posts anteriores cómo realizarlos), son perfectos para tonificar tanto el tronco como los brazos. Si estos ejercicios se os quedan cortos, podéis añadirles dificultad apoyando los pies en algún lugar elevado o, mejor, provocando una inestabilidad. Manteniendo los pies y/o las manos en suspensión harás que un ejercicio que ya dominas sin problemas se convierta en todo un reto.

Hay muchos elementos que ayudan a provocar esta inestabilidad. De entre ellos, uno de mis preferidos es el TRX. A parte de la seguridad que te da trabajar con él, la variedad de movimientos que puedes realizar es increíble. Además, tiene la gran ventaja de que no ocupa espacio, por lo que puedes tenerlo en casa y colgarlo en cualquier lugar en cuanto lo necesites.
Por eso mismo escribo este post. Os propongo tres ejercicios con TRX que os ayudarán a tonificar esas zonas que tanto os preocupan (abdomen, pectoral, espalda, hombros y brazos). Haced al menos uno de ellos 3 veces por semana. Si pudieseis hacer los 3 mejor. Intentad 4 series de entre 10 y 15 repeticiones. Veréis que no os quitará mucho tiempo y que los resultados son increíbles.
FLEXIÓN CON PICO


Estoy hablando de dos ejercicios muy buenos por separado, pero que juntos son aún mejores.
Con el TRX en posición baja. Túmbate decúbito prono (boca abajo) y coloca los pies en los agarres del TRX. Apoya las manos al lado de tu pecho y sepáralas de éste un palmo hacia los lados. Contrae bien el abdomen y empuja desde la palma de tus manos para elevar el cuerpo a una posición de flexión. Aquí ya notarás un buen trabajo, ya que al tener los pies en suspensión tus estabilizadores han de trabajar más.
Desde aquí, manteniendo la línea de tu cuerpo (para lo que has de mantener bien contraído el abdomen en todo momento), haz una flexión. Nada más hacerla, haz fuerza con tus pies hacia tu pecho, manteniendo las piernas bien estiradas y los pies juntos, y con la cadera hacia el techo hasta que formes una V invertida con tu cuerpo.
Como siempre aconsejo, no tengas prisa al realizar el ejercicio. Has de estar seguro de mantener la espalda recta en todo momento, para lo que tu abdominal ha de mantenerse contraído durante todo el movimiento.
Inhala cuando bajes a la flexión. Exhala cuando vuelvas a posición de plancha. Aquí vuelve a inhalar para exhalar mientras elevas la cadera y acercas los pies a tus codos lo máximo que te sea posible. Inhala mientras vuelves a plancha. Exhala en esta posición para asegurarte de que tu abdomen está bien contraído y vuelve a empezar.
FLEXIÓN CON ENCOGIMIENTO

La posición inicial es la misma que en el ejercicio anterior, la posición de tabla con los pies en suspensión (con el TRX en posición baja).
Con el abdomen bien contraído para mantener la línea de tu cuerpo y asegurar que no te lesionas la zona lumbar, flexiona los codos para bajar a una flexión. Pero, esta vez, conforme empujas el suelo con la palma de las manos para subir la flexión a posición de plancha, flexiona las rodillas acercándolas lo máximo posible a los codos. Aguanta aquí unos segundos y vuelve a la posición inicial.
Recuerda que tu abdomen no se puede relajar, es el que mantiene tu espalda estable, y que no has de correr para realizarlo.
En este ejercicio puedes dejar que las rodillas se separen para acercarse a los codos.
Inhala al bajar a flexión y exhala al subir la flexión llevando las rodillas a los codos.
LAS AGUJAS DEL RELOJ

Con el TRX en una posición alta. Coge los agarres y déjate caer hacia delante, de manera que tu cuerpo forme una diagonal con el suelo y tus manos queden debajo de los hombros, apuntando al suelo. Contrae bien el abdomen para que tu cuerpo forme una línea totalmente recta, desde la cabeza hasta los talones.
Sin relajar el abdomen, flexiona los codos de manera que queden cerca del cuerpo. Mantén un brazo en esta posición mientras extiendes el brazo contrario llevándolo hacia el lado. Extiéndelo hasta que el codo y la muñeca queden casi en línea con el hombro. Vuelve a flexionar el brazo para llevarlo a la posición inicial. Una vez aquí repite el ejercicio con el otro brazo.
Recuerda, el abdomen ha de estar bien contraído durante todo el ejercicio para que la espalda se mantenga estable y evitar lesiones.
Si ves que el ejercicio es demasiado exigente, puedes comenzar a hacerlo de rodillas. El proceso es el mismo, pero el TRX se coloca en la posición más baja, de manera que lo puedes realizar sobre las rodillas, no sobre los pies. Así disminuirás la resistencia.
Exhala mientras alargar el brazo hacia el lado e inhala mientras vuelves a la posición inicial. Esta pauta respiratoria te ayudará a mantener el abdomen bien contraído y a estabilizar el cuerpo.
Parecen fáciles, ¿verdad? Probadlos y me contáis. Los que no tenéis tiempo veréis que no necesitáis estar 2 horas en el gimnasio para entrenar fuerte. Los que sí que tenéis tiempo y entrenáis asiduamente, veréis que es el complemento perfecto para vuestro entrenamiento habitual.


Probadlos. Sé que al principio os costará un poco, pero semana a semana, iréis notando más resistencia y más fuerza. Y, cómo no, iréis notando esos cambios que tanto deseáis. Hacedlos y me contáis qué tal os va. J


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viernes, 3 de abril de 2015

FORTALECE TU CORE Y PREVÉN LESIONES ENTRENANDO TU EQUILIBRIO


Por lo general, cuando alguien ve una clase de Pilates, de Yoga o de Body Balance (fusión de Yoga y Pilates) suele pensar “en esta clase no se hace nada”, o “aquí se dedican a hacer posturitas, no entrenan”, o “estas clases son sólo para estirar y relajarse, no se trabaja nada”, y cosas con el estilo.
Es por esto que mucha gente es reticente a realizar este tipo de clases. La gente quiere un trabajo efectivo, quieren entrenar duro, y cuando ven estas clases, en apariencia calmadas, no se sienten atraídos. Gran error. Estas actividades, aparentemente tan ligeras y relajantes, se convierten en todo un reto físico para aquellos que están acostumbrados a entrenar sólo en la sala de pesas. Esto se debe a que en estas actividades se trabaja para lograr algo de vital importancia en nuestro día a día, algo que no se trabaja en la sala de pesas, el control corporal y postural.
Como siempre digo, hay que probar algo antes de hablar de ello. No se puede juzgar una actividad simplemente viéndola. Si algún día os animaseis a probar alguna de estas actividades, comprobaríais que el trabajo es muy intenso, se trabajan músculos que muchos ni siquiera saben que existen. Como me gusta decir, se trabaja de dentro hacia fuera. Y no sólo se trabaja la fuerza y la resistencia muscular, también, y ésta es una de las cosas, para mí, más importantes, se ayuda a fortalecer tendones y ligamentos evitando lesiones graves.
Este tipo de actividades tienen algo en común que ayudan a lograr todo esto: el trabajo de equilibrio. Sí. Cuando os asomáis a alguna clase y veis a la gente en alguna pose a una pierna, no pensaréis que están así simplemente porque la pose es estética, ¿verdad? Todo lo que se hace en estas actividades tiene un por qué. Ya que soy una enamorada de los trabajos de equilibrio, hoy me propongo a explicaros el por qué deberíais incluir los equilibrios en vuestra rutina semanal.
Tranquilos, no os estoy diciendo que debáis apuntaros a alguna de estas actividades, no hace falta (aunque, como siempre digo, deberían estar obligadas por ley). Podéis realizar equilibrios también en casa o en la sala de pesas del gimnasio, cuando acabéis vuestra rutina. Tampoco tenéis que hacerlos todos los días, sólo un par de días a la semana son suficientes para disfrutar de todos sus beneficios.
Así por encima, os puedo contar que cuando se trabaja en equilibrio, los músculos se aíslan mejor, por lo que, lo ejercicios realizados en equilibrio son más eficaces que otros. Si queréis comprobarlo, mantened el equilibrio sobre una pierna. La pierna que eleváis, llevadla totalmente estirada lo más arriba que podáis sin llevar la espalda atrás. Igual no podéis llevarla muy arriba, no os preocupéis. Allá donde lleguéis, haced pequeños círculos primero a un lado y luego hacia el otro, manteniendo totalmente estable la espalda. Intentad hacer 8 círculos hacia cada lado, y me contáis que sentís en el cuadriceps. O haced flexiones con los pies apoyados en una fitball. Notaréis la diferencia.
Además, mejora notablemente la coordinación cerebro-músculo, por lo que seremos capaces de realizar cualquier tarea del nuestro día a día de manera más segura y eficaz, evitando lesiones por malas posturas y malas praxis.
Por otro lado, cualquier trabajo a una pierna hace que se active el glúteo medio, situado en la parte externa de la pelvis. Al tonificar esta zona, lograremos estabilizar la articulación de la cadera, lo que nos ayudará a corregir la postura, evitando así futuros problemas.
Cómo no, os he de hablar de nuestro centro, también conocido como core. Todo el mundo sabe que tener un core fuerte (recto abdominal, transverso del abdomen, oblícuo mayor y oblícuo menor) es imprescindible para realizar cualquier ejercicio de manera correcta. Estos músculos son los estabilizadores corporales por excelencia. Un core débil no podrá estabilizar bien nuestro cuerpo, por lo que aumentará el riesgo de padecer graves lesiones al realizar cualquier ejercicio.
Pues bien, al trabajar en equilibrio le lanzamos un gran reto a nuestro core, que ha de trabajar sobremanera para mantener la posición adecuada y realizar el trabajo. Y, lo más importante, aquí el trabajo se realiza desde la parte más interna de nuestro abdomen, la más importante, el transverso abdominal.
Así, a nivel fisiológico, os puedo decir que trabajar el equilibrio ayuda a estabilizar nuestro centro, mejorando la posición de nuestra columna vertebral y protegiendo la zona lumbar de lesiones. Para todos los que deseáis tener un vientre plano, os puedo decir que trabajar el equilibrio ayuda a fortalecer el abdomen, lo tonifica ayudando a que lo veáis cada vez más plano. ¿Queréis comprobarlo? Fácil. Intentad poneros de rodillas sobre una fitball, de manera que las rodillas estén a la anchura de las caderas. Las rodillas, las caderas y los hombros has de formar una línea recta. Intentad aguantar medio minuto en esta posición y me contáis que sentís en el abdomen. También podéis probar a realizar una plancha de Pilates (Planck) con los pies apoyados en una fitball. Notaréis la diferencia.
Por otro lado, cuando os quedáis en equilibrio sobre una pierna, ¿verdad que notáis cómo vuestro tobillo y vuestra rodilla han de trabajar para lograr mantener la posición? Esto hace que se fortalezcan los músculos más internos de estas articulaciones, haciendo, a su vez, que se fortalezcan los tendones y ligamentos de estas zonas. Así, logramos que nuestras articulaciones estén más seguras evitando lesiones tan típicas como esguinces de tobillo.
De hecho, el trabajo de equilibrio sobre superficies inestables es una de las técnicas más usadas durante las últimas décadas para la rehabilitación de tobillos y rodillas lesionadas.
Ahora, cuando hablo de trabajar el equilibrio, no sólo me refiero a mantener una posición o hacer determinados movimientos sobre una pierna, que también. Si esto os supone poco esfuerzo, podéis utilizar cualquier superficie que os suponga inestabilidad. Podéis utilizar una fitball, un bosu, un foam roller, un balón medicinal… Y realizar ejercicios con ellos, ya sean flexiones, planchas, sentadillas (las sentadillas en foam roller son todo un reto)...

Así que ya no tenéis excusa. Si seguís reticentes a entrar en alguna clase de Pilates, Yoga o Body Balance, al menos, incluid algún ejercicio de equilibrio (con o sin superficie inestable) en vuestra rutina semanal. Vuestro cuerpo os lo agradecerá. J


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