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domingo, 24 de mayo de 2015

CONSEJOS PARA ACABAR CON LA CELULITIS


Casi el 90% de las mujeres y cada vez un mayor número de hombres sufre este problema estético, la celulitis. Seguro que nada más leer esta frase muchos de vosotros os habéis autoincluido en este grupo, ¿a que sí?
Todos, o casi todos, hemos cogido manía a alguna parte de nuestro cuerpo simplemente porque presenta esos odiosos “bultitos” de grasa. Unos bultitos que nos acomplejan hasta niveles insospechados, sobre todo en esta época del año, ¿verdad?
Durante esta semana me habéis pedido que escriba sobre el tema, que os diga trucos y ejercicios para eliminar la celulitis. Pues bien, aquí los tenéis.
Ante todo, os he de aconsejar, una vez más, que tengáis paciencia y que seáis constantes. Los consejos y los ejercicios que os voy a dar hoy son efectivos contra la celulitis, pero no son milagrosos. No van a hacer que la celulitis desaparezca en horas, ni en días, ni en semanas. Su efectividad se ve con el tiempo. Así que, no os desaniméis ni os rindáis. Tomaos lo que os diré hoy no como unos consejos a corto plazo, sino como un estilo de vida a adoptar.

Ante todo, quiero que tengáis en cuenta que la celulitis no es un problema asociado a la obesidad. Mucha gente delgada la tiene. Este problema que tanto nos preocupa se produce debido a una alteración de la circulación en la capa grasa de la piel (hipodermis). Esta alteración hace que el tejido graso aumente por lo que sus paredes laterales se ensanchan, formando esos bultitos que tanto odiamos.
Por lo general, se diferencian tres tipos de celulitis, aunque se dan casos en los que alguien tiene más de un tipo. En estos casos su tratamiento es más difícil. Lo aconsejable es ponerse en manos de un profesional y seguir sus indicaciones.
De los tres tipos, la celulitis blanda es la más común. Su aspecto es flácido y gelatinoso. El tejido de la zona en la que se encuentra se hunde al tocarlo y se mueve cuando cambiamos de posición. Este tipo de celulitis, en la mayoría de los casos, no es dolorosa, aunque, en algunos casos, produce sensación de pesadez. Normalmente se da en muslos y glúteos.

La celulitis blanda se suele dar en personas a partir de 40 años, en aquellos que no practican ninguna actividad física y en aquellos que han cambiado drásticamente de dieta y/o de peso.
La peor de los tres tipos es la celulitis compacta. La zona en la que aparece se endurece y se vuelve consistente. Puede llegar a ser muy dolorosa, incluso sin tocar ni apretar los nódulos. Se distingue por las alteraciones en la sensibilidad cutánea que provoca y porque causa cambios en la temperatura (sensación de calor/frío) en las zonas en las que se presenta.

Cuando se presenta la celulitis compacta, la piel está sometida a tanta presión, que, en muchas ocasiones, aparecen estrías. Aparece, sobre todo, en personas jóvenes de estructura robusta.
También podemos encontrar celulitis edematosa. Ésta aparece únicamente en las piernas y presenta síntomas tanto de la celulitis blanda como de la compacta.

Cuando aparece, las piernas se hinchan hasta que presentan un aspecto totalmente recto, parecido a dos columnas. Puede llegar a ser algo dolorosa. De las tres es la menos frecuente.
Ahora que ya sabemos qué es la celulitis y qué tipos pueden aparecer en nuestro cuerpo, es importante que sepamos qué la provoca. Como con todo, saber qué nos provoca esa celulitis nos ayudará a eliminarla más rápidamente. Eliminando la base del problema todo será más fácil, ¿no?
De entre todos los factores que provocan y/o agravan la celulitis, voy a destacar los siguientes por se los más comunes:
-          Llevar una vida sedentaria
-          Llevar una dieta desequilibrada (rica en grasas)
-          Beber poca agua
-          Fumar
-          Las bebidas alcohólicas, el café y las bebidas carbonatadas (con gas)
-          El estrés
-          El estreñimiento
-          La ropa demasiado ajustada (dificulta la circulación linfática) y los tacones altos
-          Consumir demasiada sal
Ahora es cuando os pido que penséis, si tenéis celulitis, ¿cuál de estos factores la ha provocado y/o puede estar agravándola? Y ahora, sabiéndolo, seguro que sabéis el consejo que os voy a dar, ¿verdad? Si queremos frenar la celulitis y ayudar a que desaparezca más rápido, hemos de eliminar aquello que la provoca. Lógico, ¿verdad?

Así, es aconsejable que acudáis a un buen nutricionista/endocrino para que os lleve una dieta equilibrada y sana, una dieta en la que consumáis la suficiente fibra alimentaria como para agilizar el tránsito intestinal y en la que bebáis un mínimo de 2 litros de agua al día. Es muy aconsejable que reduzcáis al máximo el consumo de sal y café y que eliminéis por completo el consumo de azúcares refinados, bebidas alcohólicas, bebidas carbonatadas y tabaco (sé que, sobre todo esto último, es muy difícil, pero eliminar la celulitis es un buen aliciente para intentarlo, ¿no?).
Por supuesto también es aconsejable dejar a un lado la ropa ceñida, esos pantalones que no nos dejan movernos, y los tacones altos, así como evitar las situaciones de estrés (si esto último es totalmente imposible, realizad actividades relajantes como el Pilates, el Yoga o el Body Balance, por ejemplo. Os ayudarán a eliminar el estrés acumulado del día).
A parte de todo esto, cómo no, hacer ejercicio para tonificar las partes afectadas es también muy importante. Hay que abandonar la vida sedentaria para volver a activar esa circulación que ha hecho que se nos forme la celulitis. Hacerlo, como ya comenté en otro post, no es difícil. Sólo hay que cambiar algunos hábitos como el ir en coche a todos lados y utilizar el ascensor a todas horas.

Si os tenéis que desplazar por dentro de vuestra ciudad, intentad salir con un poco más de tiempo de casa y no cojáis el coche, id caminando o en bicicleta. Utilizad el ascensor, tanto en el trabajo como en casa. Todo esto ayudará a tonificar tanto las piernas como el glúteo y el abdominal, todas ellas zonas típicas en las que suele aparecer la celulitis. A parte, si os pudieseis apuntar a un gimnasio para realizar actividades aeróbicas, o salir a correr, unas tres veces por semana, ayudaríais mucho más a minimizar el problema.
Ahora, tanto si os apuntáis a un gimnasio como si no, sería recomendable que realizaseis ejercicios específicos para la zona en donde acumuláis la celulitis. Eso sí, no machaquéis todos los días la zona, lo aconsejable es realizar los ejercicios a días alternos, dejando siempre un día de descanso, para que el músculo en cuestión no se sobreentrene (lograríamos el efecto contrario al que buscamos). Teniendo en cuenta que las zonas más problemáticas suelen ser las piernas, el glúteo y el abdomen, os propongo estos ejercicios:

Si la celulitis se concentra en el abdomen es importante que, tras realizar vuestro entrenamiento aeróbico (o de pesas), a días alternos trabajéis bien los abdominales. Para ello os propongo dos tablas que no os llevarán más de unos minutos. Podéis ir alternando estas tablas de manera que cada día hagáis una. Así vuestro abdomen no se acabará de acostumbrar nunca a un único ejercicio:
DÍA 1:

Tumbados decúbito supino (boca arriba) con el abdomen bien contraído. Colocad las manos, más o menos, a la altura de las sienes. Elevad el pecho hasta que os quedéis apoyados en la parte baja de las escápulas, y desde esta posición, sin que los hombros bajen al suelo y manteniendo el abdomen bien contraído, realizad pequeños rebotes. Los rebotes han de ser pequeños, no subáis más de un dedo. Los brazos se quedan al lado de la cabeza, no dejéis que los codos empujen hacia delante, os acabaríais haciendo daño en las cervicales.

Cuando hayáis realizado 20 rebotes en esta posición, parad en la posición inicial (apoyados en la parte baja de las escápulas) y levad las piernas a un lado. Sin bajar los hombros, realizad 15 pequeños rebotes. Cuando hayáis hecho estos 15 rebotes, repetidlo hacia el otro lado.

Cuando acabéis con estos rebotes, volved al centro y bajad los hombros al suelo. Mantened el abdomen bien contraído y elevad las piernas a 45º. Desde aquí, sin separar la cadera del suelo, elevad las piernas a 90º (si no fuera posible llevarlas a 90º sin elevar la cadera, elevadlas un poco menos) y volved a los 45º. Es muy importante que vuestra espalda no vaya bailando de adelante a atrás durante el ejercicio. Si os pasa esto es que no estáis trabajando con el abdomen. Tenéis que apretarlo mucho más.
Haced 20 rebotes de este ejercicio y descansad 15 segundos antes de volver a empezar con el primer ejercicio. Realizad el circuito 3 veces.
DÍA 2:

Aquí trabajaréis con la plancha de Pilates (the Plank). Ya os comenté como realizarla en un post anterior. Aunque yo aquí hablo de la plancha completa, sabéis que si necesitáis hacerla más suave porque todavía no aguantáis la posición correcta, podéis apoyar las rodillas en el suelo.

Colocaos en posición de plancha y aguantad un minuto entero. Tras ese minuto, girad hacia un lado, de manera que os quedéis apoyados sólo sobre un brazo y tanto vuestro pecho como vuestra cadera queden mirando a un lado. Aguantad en posición de plancha lateral otro minuto. Tras este minuto, volved a posición de plancha y aguantad otro minuto. Después girad hacia el otro lado para aguantar en plancha lateral (hacia el lado contrario al que habíais estado antes) otro minuto. Para acabar, volver a colocaos en posición de plancha y aguantad un minuto más.
Si sois de los que concentráis la celulitis en los glúteos, os aconsejo realizar, también a días alternos, estos ejercicios:
SENTADILLAS

Con el abdomen bien contraído, colocad una barra encima de vuestros hombros. El peso que coloquéis en la barra dependerá de vosotros (hay gente que no podrá poner peso, al principio). Separad los pies a la anchura de los hombros con las puntas ligeramente hacia fuera.
Desde aquí, flexionad la cadera, como si quisieseis sentaros en un sofá y bajadla todo lo posible, manteniendo el abdomen contraído y el peso en la planta de los pies (no levantéis los talones del suelo) y llevando las rodillas hacia el centro de vuestros pies. Desde aquí abajo, empujad con la planta de los pies para volver a la posición inicial.
Haced 4 series de entre 15 y 20 repeticiones, descansando un máximo de 40 segundos entre series.
ELEVACIÓN LATERAL DE PIERNA

Tumbados decúbito lateral (de lado), con un costado bien apoyado en el suelo y las piernas largas, elevad la pierna que queda arriba hasta que quede paralela al suelo. Desde aquí elevadla como mucho un palmo y volved a bajarla hasta que quede paralela al suelo. Cuando lo hayáis hecho 20 veces con una pierna, cambiad de lado para repetirlo con la otra. Cuando lo hayáis hecho con las dos piernas, descansad un máximo de 10 segundos antes de volver a empezar.
Hacedlo 4 veces.
ADUCTORES TUMBADOS

Tumbados decúbito lateral (de lado), con un costado bien apoyado en el suelo, dejad la pierna de abajo larga y flexionad la pierna que queda arriba de manera que podáis apoyar la planta del pie en el suelo por delante de la pierna que queda abajo. Desde esta posición elevad la pierna que habéis dejado alargada en el suelo, sin flexionarla, todo lo posible y volvedla a bajar sin que llegue a apoyarse del todo en el suelo. Hacedlo 20 veces y repetidlo con la otra pierna. Cuando lo hayáis hecho con las dos piernas, descansad un máximo de 10 segundos antes de volver a empezar.
Hacedlo 4 veces.
ELEVACIÓN DE CADERA

Tumbados decúbito supino (boca arriba), con las piernas flexionadas, los pies bien apoyados en el suelo. Contraed bien el abdomen y empujad desde la planta de los pies para elevar el glúteo hasta que se forme una línea recta entre vuestras rodillas y vuestros hombros. Desde aquí volved a bajar, pero no dejéis que el glúteo se llegue a apoyar en el suelo. Hacedlo 20 veces y descansad unos 10 segundos antes de volver a empezar.
Por último, si sois de los que acumuláis celulitis en las piernas, los ejercicios que os aconsejaría, para realizar también a días alternos, son estos:
SENTADILLA
Hacedla exactamente igual que la que os he aconsejado para el glúteo.
PESO MUERTO

De pie, con los pies paralelos entre sí, a la anchura, más o menos, de vuestras caderas, coged una barra colocando las manos a la anchura de vuestros hombros (al igual que antes, el peso que utilice cada uno dependerá de sus posibilidades). Desde aquí, flexionad la cadera empujándola hacia atrás todo lo posible, llevando el pecho hacia adelante para mantener la espalda recta. Flexionad un poco las rodillas durante la bajada y no dejéis que los hombros caigan hacia el suelo. Mantened las escápulas bien activadas en vuestra espalda. Tenéis que notar cómo estiran vuestros isquiotibiales en la bajada. Cuando lleguéis a vuestro máximo, empujad con los glúteos para volver a la posicón inicial.
Haced 4 series de entre 15 y 20 repeticiones, descansando un máximo de 40 segundos entre series.
SENTADILLA SUMO

Esta sentadilla se realiza con los pies mucho más separados de lo normal y las puntas de los pies también más abiertas de lo normal. En esta posición, coged una mancuerna con las dos manos. Flexionad la cadera y bajadla todo lo que podáis, llevando las rodillas hacia el centro de vuestros pies. Vuestras piernas han de acabar formando un ángulo de 90º. Desde aquí empujad con la planta de los pies para volver a la posición inicial.
Es muy importante que el pecho se quede justo encima de las caderas, no lo llevéis hacia delante.
Haced 4 series de entre 15 y 20 repeticiones, descansando un máximo de 40 segundos entre series.
ZANCADA ALTERNA

De pie, con los pies a la anchura de la cadera y una mancuerna en cada mano, adelantad un pie y flexionad las rodillas de manera que la de la pierna que ha quedado atrás se acerque al suelo y la pierna de adelante forme un ángulo de 90º. Desde aquí, empujad con el talón de la pierna que habéis adelantado para volver a la posición inicial y repetid lo mismo con la otra pierna. Esto sería una repetición.
Haced 4 series de entre 15 y 20 repeticiones, descansando un máximo de 40 segundos entre series.

Como veis, acabar con la celulitis es posible. Sólo tenemos que cambiar ciertos hábitos y tonificar las zonas afectadas. Eso sí, es un proceso lento. Armaos de paciencia y tomaos estos consejos como un hábito, veréis como en unos meses, esos bultitos pasan a la historio. Intentadlo, empezad a cambiar hábitos hacia una vida más saludable y haced más ejercicio. Vuestro físico os lo agradecerá. J

Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

viernes, 27 de marzo de 2015

QUEMA CALORÍAS CON ESTOS EJERCICIOS BASADOS EN LAS ARTES MARCIALES


Ahora que se acerca el calor, la gran mayoría de la población empieza a pensar en cómo se ha pasado durante los últimos meses (dieta completamente olvidada, ejercicio más bien inexistente…). Es ahora cuando muchos empiezan a pensar en cómo les gustaría verse con el bañador. Es ahora cuando muchos empiezan a arrepentirse de no haber mantenido un plan mínimo de dieta y ejercicio.
Como bien habéis adivinado, sí. Es ahora cuando los gimnasios se llenan de gente queriendo deshacerse de meses de excesos en sólo unas semanas. Gente obsesionada con hacer cardio para poder perder ese excedente de grasa corporal. Las calles y los parques se llenan de gente caminando, corriendo, haciendo ejercicio en general. Ésta es la época en la que proliferan las peligrosas dietas milagro.
Sinceramente, lo que os proponéis, en muchos casos es, como mínimo, muy difícil. Lo primero que voy a hacer es aconsejaros una vez más que no caigáis en la tentación de seguir una dieta milagro. Id a un buen nutricionista/endocrino y que os lleve una dieta adecuada a vuestros fines y a vuestras condiciones (físicas, laborales,…). Éstas son las dietas realmente efectivas.
Lo segundo que voy a hacer hoy es proponeros una rutina que, realizada 3 veces por semana, os ayudará a quemar más grasa que una rutina cardiovascular normal. Esto se debe a que con esta rutina no sólo subiréis pulsaciones, además, también trabajaréis a nivel muscular. Esta mezcla de trabajo cardiovascular y muscular es lo que os hará quemar grasas, no sólo el trabajo cardiovascular.

Para la rutina que os propongo hoy es escogido algo que me apasiona, las artes marciales. No os asustéis, para realizarla no necesitáis ningún tipo de técnica especial, sólo ganas de sudar y de quemar calorías. Los movimientos que voy a proponer están basados y adaptados de las artes marciales. Si os preguntáis por qué, me explico: desde muy pequeña me apasiona el boxeo y he practicado tanto boxeo como kick boxing durante años. Además tengo la suerte de ser instructora de Body Combat desde hace años. Por todo ello sé lo beneficioso que es para todo el cuerpo este tipo de entrenamiento. En cada patada se trabajan tanto el glúteo como las piernas de manera increíble y en cada puñetado el trabajo de deltoides (hombros), dorsales y abdominales es espectacular.
Por eso nació esta rutina. Si, además, le sumamos el hecho de que la puedes realizar en casa, ¿qué más le podemos pedir?
Os aconsejo que realicéis esta rutina a modo de circuito, es decir, un ejercicio tras otro sin parar, y que realicéis tres vueltas al circuito. Al acabar una vuelta, descansad un minuto antes de volver a empezar.
EJERCICIO 1. SALTO A LA COMBA

Suena a juego de niños, pero no lo es. Es un ejercicio muy completo ya que ayuda a activar el sistema cardiovascular y te ayuda a tonificar deltoides (hombros) debido al continuo movimiento de la cuerda, piernas y glúteos. También ayuda a tonificar el abdomen, que trabaja de manera isométrica para ayudar a nuestro cuerpo a mantener la posición correcta durante el salto y evitar lesiones en la zona lumbar.
Mi consejo es que intentéis saltar sin levantar apenas los pies del suelo. Lo lograréis si no movéis todo el brazo para mover la cuerda. Movedla realizando pequeños giros de muñeca. Igual el primer día no os sale. No desesperéis, tened paciencia y no paréis. Con la práctica lo conseguiréis.
Saltad durante 90 segundos. Si queréis un buen reto, añadid 5 segundos extra cada vez que tropecéis con la cuerda.
EJERCICIO 2. ZANCADA (LOUNGE) CON PATADA FRONTAL

Con los pies separados a la anchura de tus caderas, lleva un pie atrás de manera que lo apoyes sólo sobre los dedos. Mantén los hombros alineados con las caderas y contrae bien el abdomen.
Desde aquí, flexiona las dos rodillas hasta que la de la pierna que has llevado atrás se quede a unos dedos del suelo. Entonces, elévate sobre la pierna que has dejado adelante y lanza la que tienes atrás hacia delante, como si quisieras darle una patada en el ombligo a un supuesto oponente. Vuelve a llevar el pie atrás flexionando las dos rodillas, de manera que la de atrás se quede a unos dedos del suelo y repite la patada.
Realiza el movimiento de 15 a 20 veces con una pierna y después hazlo con la otra.
Cada vez que lances la patada, suelta el aire fuerte. Esto te ayudará a contraer más el abdomen y a controlar mejor el ejercicio.
EJERCICIO 3. JAB-CROSS

Con los pies separados a la anchura de los hombros. Cierra los puños y llévalos a la altura de tu mentón, cerrando los codos hacia las costillas. Contrae bien el abdomen.
Lanza los puños alternativamente hacia adelante, como si quisieses golpearle en la nariz a un supuesto oponente. Cada vez que lances un puño deja que tu cuerpo pivote hacia el lado contrario.
Lazar el puño derecho y después el izquierdo es una repetición. Haz 30 repeticiones.
Si quieres una alternativa más avanzada, coge una mancuerna pequeña (1.5 kgs) en cada mano.
Cada vez que lances un puño suelta el aire fuerte.
EJERCICIO 4. JACKS EN PLANCHA

En posición de plancha, con las manos bajo los hombros y los pies juntos apoyados sobre las puntas, de manera que se dibuja una línea recta entre la corona de la cabeza y los talones. Has de notar el peso del cuerpo en las manos, no en los pies. Así te asegurarás de no elevar la cadera por encima de la línea de los hombros. Contraed bien el abdomen para que la cadera no caiga por debajo de esta línea.
Desde aquí, salta con los pies hacia fuera, de manera que dibujes una V con las piernas y volved a saltar a la posición inicial. El abdomen ha de estar bien contraído para que la cadera no esté subiendo y bajando en los saltos. Se ha de mantener la línea de la tabla durante todo el movimiento.
Si ves que saltar es demasiado, puedes hacer el movimiento andando: lleva un pie hacia fuera, después el otro. Haz lo mismo para volver a la posición inicial.
Hacedlo durante 30 segundos.
EJERCICIO 5. ZANCADA (LOUNGE) CON PUÑETAZO

Con los pies separados a la anchura de la cadera, cierra los puños y llévalos a la altura del mentón cerrando los codos hacia las costillas. Contrae bien el abdomen.
Desde aquí, da una zancada adelante flexionando las dos rodillas de manera que la que queda atrás se quede a unos dedos del suelo (quedas en posición de lounge). De manera simultánea, lanza un puñetazo hacia delante con el puño contrario a la pierna que has adelantado. Vuelve a la posición inicial.
Suelta el aire cada vez que des una zancada y lances puño.
Haz el ejercicio de 15 a 20 veces con una pierna y después hazlo con la otra.
Si quieres un reto más avanzado, puede coger una mancuerna pequeña (1.5 kgs.) en cada mano.
EJERCICIO 6. PATADA LATERAL

En equilibrio sobre una pierna. Si es necesario, cógete a algo para mantener el equilibrio durante todo el ejercicio. La punta del piel de apoyo girada hacia fuera, el torso inclinado en la misma dirección que la punta del pie del apoyo. Abdomen bien contraído.
Flexiona la pierna que está en el aire de manera que la rodilla se acerque al pecho y alárgala como si quisieras darle una patada en el ombligo a un oponente imaginario. Vuelve a flexionar la rodilla y a lanzar la patada.
Hazlo de 15 a 20 veces con una pierna y después hazlo con la otra.
Cada vez que lances la patada, suelta el aire fuerte.
EJERCICIO 7. CRUCH DE ABDOMINAL CON PUÑOS

Tumbado en decúbito dorsal (boca arriba con las piernas flexionadas, los pies bien apoyados en el suelo). Contrae el abdomen y separa los hombros del suelo, de manera que tu espalda quede apoyada sobre la punta inferior de las escápulas. Los puños cerrados a la altura del mentón y los codos cerrados contra las costillas.
Alternativamente, ve lanzando puñetazos de manera que el puño derecho cruce hacia la parte externa de la pierna izquierda y el puño izquierdo cruce hacia la parte externa de la pierna derecha.
Lanzar primero el puño derecho y luego el izquierdo es una repetición. Haz 30 repeticiones.
Si quieres una opción más avanzada, puedes coger una mancuerna pequeña (1.5 kgs.) en cada mano.


Como veis es un circuito que se puede realizar en cualquier lugar. Es muy sencillo, pero no os confiéis, sencillo no significa suave. Os animo a que lo probéis y me comentéis los resultados. Veréis como llegan antes de lo que os imagináis. J


Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

lunes, 22 de diciembre de 2014

CIRCUITO COMPLETO PARA ENTRENAR EN CASA


Un año más, ya tenemos aquí la Navidad. Son fechas de reuniones con amigos y familiares, sonrisas, risas, regalos, recuerdos, esperanzas, deseos… Pero, sobre todo son fechas de grandes comilonas.
Sí, muchos de vosotros seguro que ya habéis empezado, y los que no empezaremos en breve con la comida de empresa, la cena de hermanos, la cena del gimnasio, la cena del amigo invisible… Y, cómo no, las obligatorias cena de Noche Buena, comida de Navidad, comida del segundo día de Navidad (en la zona en la que vivo es típica), cena de Noche Vieja, comida de Año Nuevo y cena de Roscón de Reyes.
Sed sinceros, ¿cuántos os habéis agobiado leyendo el párrafo anterior? Seguro que más de los que creéis. Muchos estaréis pensando aquello de “todo el año cuidándome para estropearlo en estas semanas”. Es algo muy normal en los que cuidamos nuestro cuerpo, los que nos gusta llevar una dieta y un entrenamiento para estar bien tanto por dentro como por fuera. Pero no os preocupéis, os invito a pensar como yo. Yo pienso en estas fechas como fechas libres. Igual que tengo un día libre a la semana en mi dieta, tengo unas fechas libres al año, éstas.
Es muy triste ir a alguna de tantas celebraciones con una tartera, y es casi imposible no probar uno de tantos dulces navideños (que tanto me gustan, por cierto). Así que, por unas semanas al año, os invito a que os saltéis la dieta sin remordimientos. Además, está comprobado que después se retoma con más ganas.
Eso sí, ya que vamos a aumentar la ingesta de calorías y que éstas van a ser de peor calidad de lo habitual, lo que no puede faltar en nuestro día a día es el ejercicio. Sé que son fechas complicadas, pero no dejéis de acudir al gimnasio una horita al día, veréis como, así, esas comilonas no dejan tanta huella en nuestro cuerpo. El problema aquí es que no son sólo fechas de comilonas, son fechas de fiesta. Hay muchos días festivos durante estas semanas en los que los gimnasios permanecerán cerrados, o, como mínimo, cerrarán antes de hora, por lo que a muchos os será imposible ir. Y aquí empiezan los agobios: “¿qué hago entonces?, si no entreno voy a engordar demasiado”.
No os preocupéis, que hay solución para todo. Si no podéis acudir al gimnasio durante estos días o si vuestro gimnasio cierra, y si sois de los que no les gusta correr (y mucho menos con frío y/o lluvia), os voy a proponer un pequeño circuito que podéis realizar en cualquier rincón de vuestra casa y con el que trabajaréis tanto muscular como cardiovascularmente.
Sí os voy a proponer 6 ejercicios con los que trabajaréis todo el cuerpo en unos minutos sin salir de vuestra habitación. Os propongo que los hagáis en circuito porque así mantendremos las pulsaciones en, lo que me gusta llamar, zona de entrenamiento, con lo que la quema de calorías será mayor.
EJERCICIO 1: SENTADILLA
¿Quién no ha hecho sentadillas alguna vez en su vida? Es el ejercicio estrella cuando se habla de entrenar piernas y glúteos.
Nos colocamos en bipedestación (de pie), con los pies separados a la anchura de los hombros, las puntas de los pies ligeramente hacia fuera. Desde esta posición flexionamos la cadera como si nos fuésemos a sentar en un sofá, llevándola hacia atrás y hacia abajo. Cuando la cadera llega a la altura de nuestras rodillas, volvemos a la posición inicial (bipedestación).
Pero cuidado, hay mucha gente que al flexionar la cadera lleva su peso hacia delante, levantando los talones y haciendo la fuerza de empuje para volver a la posición inicial con la parte más distal de los metatarsos (suben de puntillas). Esto puede ser muy lesivo para las rodillas. Para evitarlo, siempre aconsejo que se levanten los dedos del pie del suelo (sólo los dedos) y que al subir se note como se hace la fuerza de empuje con la planta del pie. Probadlo y me contáis la diferencia.
Si tenéis algo con lo que crear más resistencia (mancuerna, pesa…) sujetadlo delante del pecho, le daréis más trabajo a las piernas.
EJERCICIO 2: FONDOS DE TRÍCEPS
En cualquier circuito que se precie no puede faltar un ejercicio para esta zona tan conflictiva, el tríceps. La zona a la que, personalmente, llamo monedero colgaero y en algunos países anglosajones se conoce como vampire wings (alas de murciélago). Zona que preocupa a gran parte de la sociedad porque se descuelga muy fácilmente.
Para realizar este ejercicio vamos a sentarnos en el borde de algún lugar elevado (silla, sillón, sofá, cama…). Apoyaremos las manos justo al lado de nuestras caderas con los dedos mirando hacia adelante, nos apoyaremos en el talón de nuestras manos y llevaremos las caderas un dedo por delante del asiento. Desde aquí, sólo tenemos que flexionar los codos, llevándolos hacia atrás, nunca hacia los lados, intentando dibujar un ángulo de 90º con los brazos y empujar con el talón de las manos para volver a estirarlos.
Hay que mantener el abdomen bien apretado y la espalda bien recta durante la ejecución. Concentraos en flexionar los codos, no dejéis que los hombros se eleven, dejadlos bien lejos de las orejas. Si no llegáis a los 90º, no pasa nada. Lo importante es que los codos no vayan hacia los lados y que los hombros no se eleven.
Si queréis utilizar peso, colocadlo en vuestros muslos.
EJERCICIO 3: EL ESCALADOR
Este es uno de mis ejercicios preferidos. No sólo hace trabajar el deltoides (hombros), el pectoral, los tríceps y el abdomen de manera isométrica (el músculo trabaja aunque no se acorta la distancia entre su punto de origen y el de inserción), sino que, además, el continuo movimiento de piernas lo convierte en un gran ejercicio cardiovascular.
Tumbados decúbito prono (boca abajo). Colocamos las manos bajo los hombros, apretamos bien el abdomen, anclamos los dedos de los pies al suelo y nos elevamos en posición de plancha de Pilates. Desde esta posición llevamos una rodilla hacia el pecho y luego la otra, como si estuviésemos corriendo.
Para que la ejecución sea correcta, hemos de asegurarnos de que las manos están en todo momento bajo los hombros (no desplacéis vuestro peso hacia atrás), notad en todo momento el peso de vuestro cuerpo en las manos, y no dejéis que la cadera suba por encima de los hombros. No tengáis prisa moviendo las piernas. Es mejor ir más lento llevando una buena técnica que darle velocidad a las piernas perdiéndola.
EJERCICIO 4: FLEXIONES
Como bien dije en los post que dediqué a las flexiones y su técnica, éste es mi ejercicio preferido, de los más completos que existen. Principalmente nos harán trabajar los deltoides (hombros) y los pectorales, pero de manera secundaria también trabajan los abdominales, los estabilizadores de la espalda y la pierna.
Tumbados decúbito prono (boca abajo), colocamos las manos al lado de nuestro pecho, a una anchura superior a la de los hombros. Apretamos bien el abdomen y anclamos los dedos de los pies al suelo. Desde aquí, empujamos con las manos para elevar nuestro cuerpo a posición de plancha de Pilates con las manos más separadas. Desde esta posición flexionamos los codos hasta lograr un ángulo de 90º en nuestros brazos y empujamos con las manos para volver a la posición de plancha.
Es muy importante que no se pierda esta posición de tabla. Notad el peso de vuestro cuerpo en las manos, no en las piernas. No dejéis que la cadera se eleve por encima de los hombros ni que se hunda por debajo de estos. Aseguraos que, tanto al subir como al bajar, las manos están a la altura de vuestro pecho, no a la de la cara.
Si tenéis mancuernas o muñequeras lastradas en casa y queréis, además, trabajar la espalda, realizad las flexiones con remo. Realizad las flexiones con una mancuerna en cada mano (o una muñequera lastrada en cada muñeca) y, cada vez que extendáis los brazos flexionad un codo elevándolo por encima de las costillas y empujándolo hacia vuestra columna vertebral. En cada extensión se elevará un brazo.
Si, después de realizar el Escalador, este ejercicio os parece demasiado exigente, podéis bajar las rodillas al suelo para hacerlo.
EJERCICIO 5: ZANCADAS
Otro de los grandes cuando hablamos de trabajar pierna y glúteos. No podía faltar en este circuito.
Nos colocamos en bipedestación (de pie) con los pies a la anchura de la cadera. Adelantamos una pierna y flexionamos la cadera hasta lograr un ángulo de 90º en la pierna adelantada. Desde aquí empujamos con el talón del pie adelantado para volver a la posición inicial y repetimos lo mismo con la otra pierna.
Es muy importante que, al flexionar la cadera, el ángulo que se forme en tu pierna sea de 90º, no de menos. Es decir, no dejéis que la rodilla pase por delante del tobillo. Un truco para lograrlo es que, al adelantar el pie, apoyéis antes que nada el talón en el suelo y que notéis toda la planta del pie bien apoyada durante todo el movimiento. Otro fallo que se suele cometer es el de acercar el pecho hacia la pierna cuando se flexiona. Esto sucede cuando la zancada no es lo suficientemente larga. Alargad bien esa zancada. El pecho se ha de mantener elevado, los hombros sobre las caderas, la espalda bien recta.
Si tenéis algo con lo que crear más resistencia (mancuerna, pesa…) sujetadlo delante del pecho.
EJERCICIO 6: COMBA
Saltar a la comba no sólo es un buen ejercicio para trabajar nuestra resistencia cardiovascular, sino que, además, nos ayudará a darle ese último empujón a la forma de nuestras piernas y glúteos.
Si no tenéis una comba, podéis hacer saltos a pies juntos. Es tan sencillo como ponerse en bipedestación al lado de una junta de los azulejos/parquet de tu habitación y saltar con los pies juntos de un lado al otro de la junta.
Como veis, es un circuito que no necesita grandes espacios, ni materiales especiales ni mucho tiempo. ¿Cómo os aconsejo que lo hagáis? Siguiendo el orden en el que he descrito los ejercicios, realizad cada uno durante 1 minuto, dejando 20 segundos de descanso entre ejercicio y ejercicio. Cuando hayáis realizado una vuelta completa, descansad 1 minuto y volved a empezar. Dad tres vueltas seguidas a este circuito cada vez día que no podáis ir al gimnasio, veréis como todas esas comilonas, así, no duelen tanto. J