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martes, 19 de mayo de 2015

TRES "FRUTAS PROHIBIDAS" QUE NO PUEDEN FALTAR EN NUESTRA DIETA


Todo el mundo sabe que la sociedad actual tiende a la obesidad. Los malos hábitos alimenticios, el sedentarismo cada vez mayor, el estrés… Sí, el estilo de vida de la humanidad ha cambiado, y con él los cuerpos, cada vez más grasos, torpes y enfermos.
Por suerte, esta tendencia hacia la obesidad está haciendo que muchos empiecen a preocuparse por su salud y a intentar llevar una alimentación sana y equilibrada. Lo malo es que la mayoría no sigue los consejos de buenos profesionales y se dejan guiar por cualquier libro, revista o mito popular, por lo que esa buena intención (llevar una dieta sana y equilibrada) no llega, en la mayoría de los casos, a buen término.
Sí, a la hora de querer perder peso/volumen, se cometen muchos errores, para mí, el más generalizado y el peor de todos es el miedo que le coge la gente a una pequeña palabra: calorías.
Pensadlo, queréis perder algo de volumen y ¿qué es lo primero que hacéis? Estoy segura de que la gran mayoría, por cuenta propia (sin consultar a ningún nutricionista/endocrino), lo primero que hace es empezar a mirar las etiquetas de todo lo que compra, pero no para saber qué cantidad de grasa saturada, azúcares, etc., contiene, sino para saber cuántas calorías tiene. Y también estoy segura de que, si la cantidad de calorías que contiene el producto os parece elevada no lo compraréis “porque engorda”. Iréis y compraréis otros productos, por lo general de los conocidos como light.
Este miedo creciente a la palabra calorías está provocando que la gente haga barbaridades, dejando de consumir productos necesarios y buenos para nuestro organismo simplemente porque son calóricos y opte más por el consumo de productos modificados químicamente para eliminar calorías pero que no aportan beneficios a nuestro organismo. Bien al contrario, como ya comenté en su día en otro post, los productos light llegan a engordar más que un producto natural, por muy calórico que sea.

Éste es el motivo por el que mucha gente ha dejado de consumir algunas frutas, unas frutas que, de repente, se han convertido en frutas prohibidas por la cantidad de calorías que contienen. Lo malo es que la gente está tan convencida de que consumir calorías es malo, que no atienden a razones. Por más que les explicas que estas frutas no son malas, que, al contrario, aportan muchos beneficios a la salud, se niegan a consumirlas por miedo a ganar peso.
Pues bien, hoy este post va dedicado a esas frutas prohibidas que, para mí, son tan necesarias. Hoy os hablo del plátano, del aguacate y de la chirimoya, esas tres delicias cada vez más repudiadas por la sociedad.
Ante todo, quiero que tengáis en cuenta que, menos el agua, cualquier producto que consumamos nos aportará calorías. Pero, que aporten calorías no significa que engorden. Esas calorías son necesarias para que nuestro organismo pueda funcionar correctamente. Sólo hemos de saber qué cantidad tomar de cada producto y en qué momento del día. Por eso siempre insisto en que visitéis a un buen nutricionista/endocrino. Ellos os sabrán decir exactamente qué cantidad de cada alimento consumir y en qué momento del día hacerlo.
Mi consejo sería que tomaseis alguna de estas frutas para acompañar vuestro desayuno o vuestro almuerzo. En la primera mitad del día. Así, teniendo en cuenta que todavía tenéis todo el día por delante (actividad física, trabajo…), sabéis que vuestro cuerpo no sólo va a obtener los beneficios que os aportan, podéis estar seguros de que utilizará esas calorías, no las almacenará.
Ahora la gran pregunta: ¿por qué no pueden faltar en nuestra dieta estas frutas? Fácil:
EL PLÁTANO

Me confieso, el plátano es una de mis frutas preferidas. Pero mucha gente se niega a comerlo porque se creen ese falso mito de que engorda.
Está claro que el plátano no tiene tanta agua como otras frutas (es de las frutas que menos agua tiene) y por eso nos da la sensación de que engorda más que una manzana o que una naranja, por ejemplo. Y ya no sólo eso, quien se preocupa por ver las calorías de los alimentos, sabe que el aporte calórico del plátano es superior al de otras frutas (alrededor de 100 kcal. por cada 100 grs. de plátano).
Parece exagerado, ¿verdad? Pues vamos a hablar de piezas de fruta. Un plátano de unos 150 grs. de peso tiene más o menos las mismas calorías que una manzana o naranja medianas (que pesan sobre los 250 grs.). Sorprendente, ¿a que sí?
A esto voy a añadir que el poder saciante del plátano es mucho mayor que el la mayoría de frutas, ya que aporta mucha más fibra y contiene más hidratos de carbono, tanto simples como complejos.
Tampoco nos podemos olvidar de que es una gran fuente de vitamisnas C y B6 y de minerales esenciales, como el potasio y el ácido fólico.
Como veis, el plátano es una fruta indispensable para cualquier dieta (incluidas las dietas para personas diabéticas y las dietas de adelgazamiento). Además, es un complemento perfecto para todos aquellos que tenemos una gran actividad física.
Además, el plátano, una vez maduro, se convierte en un alimento de fácil digestión, muy rico en fibra soluble. Esto lo hace adecuado para el tratamiento tanto de estreñimiento como de diarrea. Y, también maduro, ayuda a eliminar el colesterol malo (LDL).
Por lo tanto, estaréis de acuerdo conmigo en que no tenemos por qué privarnos del sabor dulce de esta gran fruta, ¿verdad?
EL AGUACATE

Aunque muchos piensen que es una verdura por su apariencia y por su sabor, no, el aguacate es una fruta. Pero una fruta con un alto contenido en aceites vegetales, una fruta calórica (unas 207 kcal. por cada 100 gs.) y grasa. Esto es lo que ha hecho que mucha gente piense que engorda y se niegue a ingerirlo.
Pues bien, he de repetir que, eliminar esta fruta de la dieta, es un gran error, ya que se ha descubierto que el aceite del aguacate tiene grandes propiedades antioxidantes, es rico en grasa vegetal y el vitaminas E, A, B1, B2, B3, ácidos grasos, proteína y minerales.
Por otro lado, es una de las frutas que menos azúcar contiene, por lo que también pueden tomarlos la gente diabética.
Eso sí, no nos podemos olvidar que es una de las frutas más grasas que existe (su pulpa verdosa se conoce como mantequilla verde). Pero hemos de tener en cuenta que, esta grasa, es muy beneficiosa para nuestro organismo (está formada por ácidos grasos insaturados que, como los del aceite de oliva, nos ayudan a contrarrestar los efectos nocivos de las grasas saturadas).
Así que ya sabéis, no os privéis de acompañar vuestras ensaladas, de vez en cuando, con esta deliciosa fruta. No engordaréis de repente por ello.
LA CHIRIMOYA

La chirimoya es una fruta que contiene entre 90 y 100 calorías por cada 100 gramos. Lo malo es que cada pieza de fruta suele pesar alrededor de 300-400 gramos. Esto hace que el aporte calórico por pieza de fruta se dispare de manera importante.
¿A que este dato hace que muchos de vosotros penséis en no volver a comerlas? Pues bien, en contra de lo que estáis pensando, la chirimoya es recomendable también en las dietas de adelgazamiento. Esto se debe a que posee un gran efecto saciante y regulador del nivel de glucosa en sangre. Además, la gran cantidad de fibra que posee hace que el aguacate sea un gran laxante intestinal y hace que mejore la asimilación de los azúcares.
Aquí sí que tengo que aconsejar que, aunque la chirimoya es muy beneficiosa para nuestro organismo, su consumo ha de ser más ocasional. Digamos que, la podemos incluir en nuestra comida libre de la semana.

Como veis, cualquier fruta, por grasa y calórica que parezca, es necesaria para nuestro organismo. Simplemente hemos de saber con qué asiduidad consumirla. Para esto, como no, hablad con un nutricionista/endocrino profesional. Él os recomendará mejor que nadie la manera adecuada de hacerlo.

No eliminéis estas frutas de vuestra dieta, aprended a consumirlas de manera adecuada y disfrutad de su sabor. Vuestra salud os lo agradecerá. J


Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

jueves, 14 de mayo de 2015

CEREZAS. PEQUEÑAS FRUTAS CON GRANDES BENEFICIOS PARA LA SALUD


Llega el calor y, con él, llega la temporada de lo que se conoce como frutas de agua. Fruta deseada por todo el mundo por su delicioso sabor y por lo que refresca, pero que, además, posee grandes cualidades que muchos desconocen. Entre estas frutas se encuentran la sandía, la fresa, la cereza…
Pues bien, el hecho es que hace unas semanas unos amigos comentaron que estaban deseando que llegasen las cerezas al mercado, que se morían de ganas de comerlas. Para ellos, las cerezas son su fruta preferida. Durante esta conversación, me di cuenta de que, aunque es una fruta que me gusta mucho, si me dan a elegir, prefiero otras frutas (fresas o sandía, por ejemplo).
Ya tenía en mente escribir, de vez en cuando, sobre las propiedades de los alimentos de temporada, y tan emocionados los vi con las cerezas, que decidí dedicarles este post a ellos. Me puse a investigar y, sinceramente, me sorprendí de todo lo que esas pequeñas bolitas rojas hacen por nuestra salud.
Para comenzar, mencionaré, cómo no, su alto contenido en antioxidantes. Estos antioxidantes ayudan a prevenir determinados tipos de cáncer y enfermedades del corazón. Y, por su puesto, ayudan a combatir los radicales libres por lo que ayudan a retrasar el proceso de envejecimiento celular.

Por otro lado, se ha comprobado que los pigmentos que dotan a las cerezas de su característico color (antocianinas) reducen los dolores relacionados con la inflamación. Así, ayuda a reducir los síntomas de enfermedades como la artritis y la gota.
A este respecto, otros estudios aseguran que no sólo alivian el dolor, también ayudan a reducir ciertas inflamaciones. Estos estudios aseguran que son muy efectivas para reducir la inflamación de tendones y músculos sobrecargados tras un entrenamiento (corredores y atletas). Son consideradas como un buen remedio para lograr una rápida recuperación muscular, ya que, se ha comprobado, disminuyen el daño oxidativo que se produce en los músculos al realizar un entrenamiento intensivo.
Otro de los grandes compuestos de las cerezas es la melatonina, una sustancia natural que normalmente es producida por nuestro cerebro para regular los ciclos de sueño. Sí, nuestro cuerpo tiene la capacidad de producir melatonina, pero, normalmente, sólo lo hace en la oscuridad y, además, no todos son capaces de producir la suficiente melatonina como para lograr el descanso adecuado. Hay factores como la iluminación artificial que se encuentra en muchas oficinas y casas, que hacen que disminuya la cantidad de melatonina que nuestro cerebro es capaz de producir.

Así, comer cerezas nos ayudará a tener la suficiente melatonina, por lo que nos ayudará a combatir uno de los peores problemas de la sociedad en la actualidad: el insomnio.
Por otro lado, este compuesto (melatonina) también ayuda a regular el ritmo cardiaco, lo que convierte a las cerezas en grandes aliadas contra ciertas enfermedades cardiacas.
Como he dicho al comienzo del post, las cerezas son consideradas como fruta de agua, de hecho, una cereza contiene más de un 75% de agua. Esto las convierte en un alimento ideal para aquellos que buscan perder volumen. Es una fruta de bajo contenido calórico (unas 48 kcal. por 100 gr. de cerezas) y alto contenido en agua, lo que nos hace sentir más llenos durante más tiempo.

A esto también se suma su alto contenido en fibra, una fibra que, además de ayudar a nuestra salud digestiva y hacernos sentir saciados (lo que ayuda todavía más a la pérdida de volumen), impide la absorción del colesterol malo (LDL) en la sangre, ayudando así a prevenir ciertas enfermedades cardiovasculares.

Por último, no puedo dejar de mencionar que esta fruta es rica en vitamina A, C y E, y que, a su vez, tienen un alto contenido en potasio, magnesio, hierro, ácido fólico y boro, todos ellos esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Como veis, es sorprendente todo lo que puede llegar a hacer esta pequeña fruta por nuestra salud. Sinceramente, tras averiguar todo esto, me he propuesto comer más cerezas este año, ¿y vosotros? Ahora que llega la temporada de esta fruta y sabéis todos sus beneficios, yo no dejaría pasar la oportunidad. Añadid esa fruta a vuestra dieta. Vuestra salud lo agradecerá. J


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domingo, 29 de marzo de 2015

BENEFICIOS DEL JENGIBRE PARA LA SALUD


Hace unas semanas, bajaron las temperaturas de golpe por aquí. Como resultado, seguro que lo habéis adivinado, cogí un resfriado de narices. Literalmente, mis resfriados suelen ser nasales: no me duele la garganta, ni toso, ni me duele la cabeza, ni tengo ningún otro síntoma común. Pueden resumirse en una congestión nasal. Eso sí, una congestión que no me abandona en dos semanas y no me deja respirar en ningún momento.
Por suerte, uno de los miembros de mi familia es oriental. Cuando me vio tan congestionada (era uno de los primeros días de la enfermedad), fue a su casa y me trajo un tarrito con una especie de harina marrón. Me dijo: “tres veces al día hazte una infusión con esto. Es sencillo: hierve agua, échale una cucharada de esto, un chorrito de limón y una cucharada de miel. Te ayudará.”. También me dijo que no echase mucha cantidad las primeras veces, que me tenía que acostumbrar al sabor, algo fuerte y picante.
Le hice caso y, adivinad. A los 3 días me había desaparecido la congestión. ¡Tres días! En la vida me ha durado tan poco un resfriado.
Lo que me dio mi cuñada es jengibre molido, y la infusión que me recomendó es un remedio que utilizan en su país (China) para curar las enfermedades causadas por el frío.

A raíz de esto, estuve indagando sobre el jengibre y descubrí que tiene múltiples propiedades para la salud. Así que decidí incluirlo en mi dieta. Lo tomo no sólo en infusión (sigo tomando la que me recomendó mi cuñada, está buenísima), sino que también lo utilizo para sazonar mis comidas, e incluso lo he convertido en parte del aliño de mis ensaladas.
Ya que el propósito de este blog es animar y ayudar a la gente a que lleve una vida sana, hoy os voy a comentar los beneficios que aporta esta raíz a nuestra salud.
Como acabo de comentar, el jengibre se utiliza en China desde tiempos inmemoriales para aliviar las enfermedades provocadas por el frío (gripes y resfriados). Esto es debido a que posee propiedades tanto antiinflamatorias como mucolíticas. Así favorece la expectoración y ayuda con las inflamaciones típicas de este tipo de enfermedades.
Sus propiedades antiinflamatorias son muy potentes. Si juntamos estas propiedades con su capacidad para licuar levemente la sangre, podemos ver que es un buen remedio contra la artrosis y los dolores reumáticos y musculares.

Estudios de laboratorio han identificado cerca de 6 componentes en el jengibre que protegen contra la creación de úlceras digestivas. Además, alivia los síntomas de inflamación que provocan estas úlceras.
Esto no es lo único que puede hacer por nuestro sistema digestivo, ya que también estimula los jugos gástricos, por lo que se utiliza para tratar indigestiones. También ayuda a disminuir la hinchazón abdominal provocada por gases. Así que, ya sabéis, si soléis tener gases después de comer, haceros una infusión de jengibre, os ayudará.

Por otro lado, las enzimas del jengibre catalizan muy rápidamente las proteínas digestivas presentes en el estómago, lo que hace que se atenúen las nauseas que se puedan sentir por cualquier motivo, ya sea por indigestión, por embarazo, por estar de viaje… Si os puedo dar un consejo, si tenéis que ir de viaje con niños propensos al vómito, dadles un poquito de jengibre antes del viaje. En este sentido han de tener cuidado las mujeres embarazadas. No está recomendado que tomen jengibre durante períodos largos. Así, si veis que las náuseas os duran demasiado tiempo, acudid al médico para que os dé otro remedio.
También está comprobado que mejora el sistema circulatorio, por lo que ayuda a combatir enfermedades de las arterias (arteroesclerosis…) y a prevenir enfermedades coronarias graves (infartos, ataques…). En este sentido, aunque queda en un segundo plano, también he de mencionar que ayuda a prevenir la aparición de las molestas varices.

Por último, he de decir que también es un potente antioxidante, es decir, ayuda a combatir la formación de radicales libres. Éstos son los responsables de la degradación de los tejidos y del envejecimiento prematuro. Así, podemos decir que el jengibre nos ayuda a mantenernos jóvenes.
Como veis, los beneficios que nos aporta esta raíz no son pocos, y son muy importantes. De ahí que la haya incluido en mi dieta sin pensármelo. Eso sí hay que tomarla con moderación. Se recomienda consumir entre 250 y 1000 miligramos de jengibre al día, no más.
Además, hay que tener una cosa en cuenta. El jengibre tiende a subir un poco la temperatura del cuerpo. Por lo que su consumo no está recomendado para personas con fiebre. Por otro lado, como ya he comentado, tiene la propiedad de licuar ligeramente la sangre, por lo que, aunque es muy buena para paliar las molestias de las úlceras digestivas, no es aconsejable ingerirlo si la úlcera es sangrante.


Teniendo en cuenta todo esto, yo no lo dudaría. Buscad jengibre, ya sea natural, desecado, molido, en jarabe, en píldora…, y añadidlo a vuestra dieta. Vuestra salud os lo agradecerá. J


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viernes, 9 de enero de 2015

EL TÉ. SUS PROPIEDADES SEGÚN LA VARIEDAD




El té es una bebida que, con los años, va ganando popularidad. Cada vez es más común ver gente en las cafeterías y terrazas degustando esta infusión, o preparándosela en casa a cualquier hora. Hay quien lo prefiere con leche, otros sin, hay quien lo prefiere verde, otros negro, están los amantes del té rojo, otros que no dudan en pedir el azúl y sólo una minoría ha tenido el placer de degustar el té blanco.

Sinceramente, si sois amantes del té, enhorabuena. Esa infusión que tanto os gusta, bien preparada, aporta grandes beneficios a vuestra salud. Beneficios que varían según la variedad que consumáis. El post de hoy lo voy a dedicar a esto, a comentaros qué hace por vosotros esa infusión que tomáis a diario y cómo prepararla correctamente para notar todos sus beneficios.

El té procede de una planta llamada Camellia Sinensis, originaria de China. Ya en tiempos remotos, el té era utilizado en medicina china por sus múltiples beneficios (prevención de caries, eliminación de fístulas, combatía el colesterol...). Hoy en día hay varios estudios abiertos que están comprobando que el té, tomado de manera regular, es una buena medicina preventiva.

Ahora, seguro que hay gente preguntándose cómo es posible que, de una misma planta, salgan infusiones tan distintas en color, aroma y sabor, y cómo es posible que unos tengan más teína que otros. Todo está en el proceso de secado y fermentado de las hojas de la planta. El proceso de fermentado hace que las hojas de la Camellia Sinensis liberen teína. Así, cuanto más fermentadas estén, más teína tendrá la infusión. Este proceso también hace que varíe el color de la hoja y, como no, su sabor.

Voy a empezar a desgranaros cada una de las variedades por la que está considerada como una auténtica medicina natural, el té verde. Esta variedad mantiene todos los componentes y propiedades de la planta, ya que no está fermentado.

El té verde es rico en minerales, sodio, fluor y vitaminas A, B y C, que refuerzan el sistema inmunológico y pueden ayudar a nuestro organismo contra virus e infecciones. También es un gran antioxidante, por lo que ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento celular. Es depurativo, es decir, ayuda a eliminar líquidos. Es muy digestivo y puede ayudar a perder peso.

Al no estar fermentado, esta variedad de té tiene un bajo contenido en teína.

Hay que tener especial cuidado a la hora de prepararlo, ya que si se prepara con agua demasiado caliente, las hojas se cuecen y la infusión amargará. Se ha de preparar con agua que esté entre los 75 y los 85ºC y dejar la infusión entre 2 y 3 minutos de reposo.

El té verde es una infusión suave, con un ligero sabor herbal y de tonos amarillentos, verdosos o dorados.

De entre todas las variedades del té, hay una que se está convirtiendo en la más demandada, ya que se le atribuyen propiedades muy beneficiosas para la salud, el té blanco. Esta variedad está considerada como la más refinada y exquisita porque no se obtiene de las hojas enteras de la Camellia Sinensis, sino de los brotes más tiernos, que es donde se concentra toda la "energía" de la planta. Estos brotes estas recubiertos de un vello blanco.

Esta variedad se cosecha sólo durante unos pocos días cada primavera y la elavoración es totalmente artesanal, lo que hace que su precio sea más elevado que el del resto de variedades.

El té blanco está considerado como un elixir de la juventud ya que es uno de los antioxidantes más potentes que nos ofrece la naturaleza y posee una gran cantidad de vitamina C y E. Tiene las mismas propiedades que el té verde, aunque en muchas de ellas es más efectivo (es, por ejemplo, 3 veces más antioxidante que el té verde), y contiene la mitad de teína. Esta variedad también posee un suave efecto diurético.

Para prepararlo correctamente el agua debe de estar a unos 75ºC y hemos de dejar reposar la infusión de 3 a 5 minutos.

El té oolong, también llamado té azul, es lo que se conoce como un té semi-fermentado. Su fermentación es interrumpida durante el proceso.

Esta variedad tiene un gran poder antioxidante, fortalece el sistema inmunológico, tiene un alto contenido en vitaminas y minerales, ayuda a reducir la tensión arterial y el colesterol. A parte de todo esto, últimamente está ganando fama por su alto poder quemagrasa, algo que ha sido probado por varios estudios realizados en EE.UU y Japón.

Al ser semi-fermentado, contiene el doble de teína que el té verde.

Se distinguen dos variedades de té oolong, la china y la taiwanesa. La diferencia entre ellas está en el tiempo de fermentación. La variedad china tiene una fermentación más corta, lo que lo convierte en un té ligero y con sabores parecidos a los del té verde. Los de Taiwan tienen una fermentación más larga haciendo que el té sea más oscuro y su sabor más afrutado

Para prepararlo correctamente, el agua ha de estar a unos 90ºC y lo hemos de dejar reposar 5 minutos.

Ahora os voy a hablar de la variedad más popular del, el negro. Para conseguir esta variedad, las hojas de la Camellia Sinensis pasan por un proceso de oxidación y fermentación completo que transforma su color verde original en un marrón oscuro. Como resultado, las infusiones tienen un color ámbar y un sabor intenso. Esta variedad tiene el doble de teína que el té oolong,

El té negro tiene un alto contenido en antioxidantes, es saciante, es bajo en calorías y es muy bueno para el estómago, ya que contiene unos curtientes que actúan como relajantes en nuestro estómago.

A la hora de prepararlo hay que tener en cuenta qué tipo de té negro se va a preparar y hacerlo de acuerdo a sus pautas individuales. Si es clásico, ha de reposar entre 4 y 5 minutos. Si es Darjeeeling, ha de reposar 3 minutos. Si es de hojas rotas (Broken), ha de reposar entre 3 y 4 minutos. El agua ha de estar a unos 95ºC

El té Pu-Erh (té rojo), también conocido como el "té de los Emperadores" (su consumo estuvo prohibido al resto de la población durante años), tiene un sabor muy característico, fuerte y terroso, y la infusión es de color rojizo oscuro.

Se trata de un té postfermentado. Su proceso de fermentación requiere de un largo proceso de maduración en bodegas (puede llegar a durar varios años). Su peculiar proceso de fermentación es lo que le otorga su característico color, su sabor, y unas propiedades excepcionales que le han dado fama mundial y que ha hecho que en EE.UU lo hayan bautizado como el "devorador de grasas". Tres tazas diarias de este té ayudan a controlar las grasas del organismo y a eliminarlas mejor. También tiene propiedades diuréticas y es ideal para aliviar las digestiones pesadas.

Para prepararlo correctamente, el agua ha de estar a unos 95ºC y lo hemos de dejar reposar 4 minutos.

Por último voy a hablaros de una variedad que, aunque no procede de la Camellia Sinensis, tiene muchos beneficios saludables, el Rooibos.

Esta infusión proviene de un arbusto rojo de Sudáfrica y tiene un alto contenido en vitaminas y minerales, tiene propiedades digestivas y relajantes, y, al no proceder de la planta del té, no contiene teína (ni ningún otro estimulante). Así, es la alternativa perfecta al té para niños, para la gente con sensibilidad a la teína, para la gente con anemia (la teína inhibe la absorción de hierro en nuestro organismo) y para las mujeres embarazadas.

Para prepararlo correctamente, el agua ha de estar a unos 95ºC y lo podemos dejar reposar entre 5 y 7 minutos.

Como veis, el té es una bebida muy beneficiosa sea cual sea su variedad. Si ya lo consumís asiduamente, aseguraos de que lo preparáis correctamente, no lo mantengáis demasiado tiempo en reposo ni calentéis demasiado el agua. Cambiaríais tanto el sabor como las propiedades. Si todavía no lo tomáis, probadlo. Elegid de entre todas las variedades la que más os llame la atención, o, incluso, probad una variedad cada día para saber cuál os gusta más. Haceos asíduos de esta infusión, vuestro cuerpo lo agradecerá. J

miércoles, 5 de noviembre de 2014

BRÓCOLI. UNA MINA PARA NUESTRA SALUD


Seguro que os habéis fijado en la reacción de la gente cuando alguien dice que le gusta el chocolate: sonrisas de comprensión y frases como “¿a quién no?”. Es muy raro encontrar a alguien a quien no le guste el dulce. Y, ¿os habéis fijado en la reacción de la gente cuando dices que te gusta el brócoli? Yo sí, la reacción más frecuente es que te miren con cara de estar mirando a un bicho raro.
Aunque parezca mentira, somos muchos los amantes de este vegetal. Un vegetal que nos hace disfrutar de cada comida con su gran sabor. Sinceramente, no entiendo por qué nos miran raro cuando comentamos el hecho de que lo comemos o todos o casi todos los días. A ver, habrá gente que lo habrá probado y a la que no le ha gustado. Por supuesto, como en todo. Pero estoy segura de que la gran mayoría ni siquiera lo ha probado. Hay a quien no le gusta la coliflor y, por similitud, ya creen que no les va a gustar el brócoli. Hay gente que el mero hecho de que sea verde le impide comprarse uno para probarlo.
Seguro que si la gran mayoría de los que aseguran no gustarles el brócoli lo probasen, les sorprendería el sabor y se engancharían a este vegetal. A mí me pasó. He estado pensando, y la mejor manera que se me ocurre para intentar que probéis el brócoli es hablaros de sus beneficios, que no son pocos.

Voy a comenzar hablando de lo que, para mí, es lo más importante: está comprobado que el brócoli reduce el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer (como el de estómago, colon, próstata y mama). Sí, se ha comprobado que al masticar brócoli se segrega sulforafano, un compuesto muy potente que aumenta las enzimas que ayudan al cuerpo a deshacerse de sustancias cancerígenas y mata células anormales.
Por otro lado, el brócoli contiene unas sustancias llamadas indoles que bloquean los receptores de estrógenos en las células de cáncer de mama, impidiendo así el crecimiento de células cancerígenas sensibles a los estrógenos de los senos.
Eso sí, algunos expertos aseguran que para obtener estos beneficios es mejor comer el brócoli crudo. Pero no os preocupéis, el brócoli crudo está tan rico como el cocinado.
También está comprobado que el brócoli es un potente desintoxicante del organismo. El encargado de limpiar nuestro organismo de determinadas toxinas que consumimos (como por ejemplo, la cafeína) es el hígado. Varios estudios han concluido que el sulforafano del brócoli mejora esta función del hígado.
He de comentar, como no, que el brócoli es una gran fuente de antioxidantes como las vitaminas C, A y E y ciertos flavonoides como la guercitina y el kaempferol. Todos ellos ayudan a reducir el riesgo de estrés oxidativo en el organismo, retrasando en envejecimiento celular y, para todos aquellos que se preocupan por su estética, ayudando a que nuestra piel parezca más juvenil, ya que pueden ayudar a retrasar la aparición de las arrugas y la flacidez cutánea.

Otra gran ventaja del brócoli es su alto contenido en fibra. Todos aquellos que tenéis problemas de colesterol debéis saber que para bajar el nivel de colesterol en sangre se suele recomendar consumir alimentos con alto contenido en fibra. Por otro lado, el sulforafano que se crea al masticar brócoli activa una proteína en el organismo que detiene la formación de placa en las arterias. Además, otras sustancias presentes en el brócoli detienen la inflamación crónica dentro de los vasos sanguíneos y de las células, por lo que es es muy bueno para prevenir problemas de circulación sanguínea.
Voy a seguir hablando del sulforafano, ya que puede rejuvenecer el sistema inmunológico lo suficiente como para proteger al organismo de enfermedades típicas del envejecimiento como son la artritis, el Alzheimer y ciertas enfermedades cardiovasculares.
Otra de las grandes virtudes de este vegetal es que es rico en riboflavina (vitamina B2). Ésta ayuda a que los ojos se adapten a los cambios de luz. Su deficiencia puede resultar en inflamación, visión borrosa y fatiga ocular. Además, ciertas investigaciones sugieren que tanto la riboflavina como ciertos carotenoides presentes en el brócoli ayudan a prevenir enfermedades oculares como las cataratas o, al menos, retrasan su progreso.
El brócoli también fortalece los huesos hay que es una gran fuente de calcio y de vitamina K, esenciales para la formación de osteocalcina, proteína que se encuentra sólo en los huesos. Por eso su consumo es tan recomendado para mujeres en la pre-menopausia. Su consumo diario ayuda a prevenir la osteoporosis.

También he de mencionar su alto contenido en hierro, que lo convierte en un gran aliado contra la anemia, y en ácido fólico, lo que lo hace muy necesario para las mujeres embarazadas o para aquellas que están pensando en quedarse embarazadas.
Su consumo también es muy importante para los hombres, ya que su alto contenido en zinc ayuda al buen funcionamiento de la próstata y, además, está comprobado que el consumo regular de brócoli mejora la calidad de los espermatozoides.
Como no, he de comentar que si estáis realizando una dieta para perder volumen, el brócoli os va a ayudar mucho, ya que contiene muchos nutrientes y pocas calorías (23kcal. por cada 100gr.).


Muchos expertos en el tema me dirán que me he quedado corta, lo sé. El brócoli tiene muchos más beneficios. Sólo he nombrado los que creo más importantes. Si me pongo ha hacer una lista de todos, éste sería un post interminable.

Espero haberos hecho recapacitar un poco. Aunque sea, espero que os haya entrado curiosidad por probarlo. Ojalá lo hagáis, no sólo os sorprenderéis de su sabor y empezaréis a darnos la razón a todos los que decimos que está buenísimo, sino que, además, notaréis que es buenísimo para vuestra salud. J

miércoles, 22 de octubre de 2014

EL COLOR DE LOS ALIMENTOS Y SUS BENEFICIOS PARA NUESTRA SALUD


¿Cuántas veces se os han ido los ojos detrás de un plato de comida?... A mí cada día, para qué mentir. Pero, si me pongo a pensar, los platos que más me llaman la atención, a la hora de escogerlos de la carta de un restaurante o de mirar la receta en un libro/revista, son los más coloridos. Estoy segura de que a más de uno de vosotros también le pasa.
Si os fijáis bien, los encargados de dar ese color tan llamativo al plato suelen ser las verduras, las frutas y las hortalizas. Esto es algo que nos va a ir muy bien a todos, ya que, como sabemos, si nos entra por los ojos lo acabaremos pidiendo o, en su caso, cocinando. Y comer platos ricos en estos productos nos va a venir muy bien, ya que, como todos sabemos, tanto las frutas, como las verduras y las hortalizas  son básicas para llevar una vida saludable.

Pero, ¿sabíais que los colores de estos productos son mucho más que unos simples colores destinados a alegrarnos la vista y el plato? Sí, varias investigaciones han concluido que el color de los vegetales tiene un efecto preventivo y protector para nuestra salud. Esto es debido a que las sustancias que dan a las frutas, verduras y hortalizas su color ayudan a combatir enfermedades y producen beneficios para la salud y el bienestar.

Así, investigaciones realizadas en los Países Bajos, han concluido que, según su color, hay cuatro grupos importantes de vegetales:
-                       Blanco: durante las investigaciones se comprobó que un mayor consumo de frutas de carne blanca como peras y manzanas está asociado a una reducción del riesgo a padecer ictus. Aquí he mencionado las peras y las manzanas porque son las frutas que más se consumieron durante las investigaciones, pero en este grupo también se ha de incluir el platano, y verduras y hortalizas como los ajos, los puerros, las cebollas, las endibias, el pepino, las setas y la coliflor.

-                       Naranja/Amarillo intenso: las sustancias que dan color a estos alimentos (carotenoides tales como el betacaroteno, la astaxantina, el lipoceno y el retinolson) son derivados de la vitamina A. Estas sustancias son muy efectivas como antioxidantes y, además, se ha comprobado que poseen propiedades fotoprotectoras, es decir, contrarrestan las alteraciones producidas por los rayos UVA. Así, se ha concluido que estos alimentos  tienen la capacidad de minimizar la flacidez de la piel y las arrugas.
Los vegetales con mayor concentración de estas sustancias son las zanahorias, la calabaza, el boniato, el mango y la papaya. Les siguen frutas como los cítricos (pomelo, naranja y mandarina), el melocotón y el abaricoque.

-                       Rojo/Morado: seguro que habéis oído hablar alguna vez de los flavonoides, sustancias antioxidantes, ¿a que sí? Pues estos son los pigmentos que dan el color a las frutas y hortalizas de color rojo intenso y/o morado. A los flavonoides se suma el lipoceno, sustancia con el mismo efecto que los flavonoides con gran presencia en los vegetales de este color, sobre todo en los tomates. Se ha comprobado que estas sustancias tienen efectos preventivos para la salud cardiaca y coronaria, es decir, reducen el riesgo a padecer accidentes cardiovasculares. También se ha comprobado que los vegetales de este grupo cromático tienen propiedades vasodilatadoras por lo que ayudan a prevenir la hipertensión.
Por otro lado, también se ha comprobado que protegen la piel contra las quemaduras solares y aumentan nuestras defensas naturales contra los efectos de los rayos UVA.

Para lograr estos efectos se recomienda la ingesta diaria de alimentos como cerezas, uvas, fresas, bayas (frambuesas, moras, arándanos…), sandía, remolacha roja, col lombarda, pimiento rojo (también el pimentón, un condimento con grandes poderes antioxidantes) y el tomate en todas sus variantes (natural, zumo, salsa)
-                       Verde: Las verduras de hoja verde como las espinacas, el brócoli, las coles de Bruselas, las lechugas (las de hoja más oscura), los guisantes y las judías, son más ricas en magnesio que las demás. 

            El magnesio participa en el proceso de relajación muscular. Su deficiencia se traduce en sensación de cansancio sin causa aparente, tensión muscular y calambres. Así, el consumo diario de estas verduras puede reducir el riesgo a sufrir estas molestias.



Como veis, cuanto más variado sea el colorido de nuestra dieta diaria mucho mejor para nuestra salud. Aprovechaos de la facilidad que tenemos hoy en día para conseguir estos productos y utilizadlos. Haced que vuestra dieta sea variada tanto en contenido como en colorido, vuestra cuerpo os lo agradecerá. J

viernes, 12 de septiembre de 2014

ANTIOXIDANTES Y RADICALES LIBRES. HAY QUE MANTENER EL EQUILIBRIO



Todos hemos oído hablar alguna vez de los radicales libres, y siempre como algo malo para nuestra salud. Sobre todo los asociamos a la radiación solar y sabemos que nos envejecen y pueden provocar algunas enfermedades. Pero ¿sabíais que no son tan malos como nos pensamos?
Y, cómo no, todos sabemos cómo combatir a los radicales libres. Para eso están los antioxidantes. Pero, ¿sabíais que consumir demasiados antioxidantes puede ser contraproducente?
Hoy voy a desmontar dos mitos, el mito de que los radicales libres sólo son perjudiciales y el mito de que consumir muchos antioxidantes nos va a hacer sentir mejor  y va a mantenernos jóvenes más tiempo.
Para empezar, voy a explicar cómo se producen los radicales libres. Todos sabemos que el cuerpo está formado por células y éstas por moléculas. Las moléculas constan de átomos que tienen orbitando a su alrededor protones (con carga positiva) y electrones (con carga negativa). Los electrones pueden combinarse con otros átomos para conseguir una máxima estabilidad.
Cuando se crea un enlace débil (un electrón se queda sin pareja) se forma un radical libre. Los radicales libres son muy inestables por lo que reaccionan con facilidad para encontrar el electrón necesario para lograr su estabilidad. Si roban un electrón a otra molécula, ésta quedará inestable y también se convertirá en radical libre. Así se forma una cadena de radicales libres que va creciendo hasta irrumpir en una célula viva.

Los radicales libres se forman en muchos procesos del cuerpo. Sin embargo existen factores ambientales, como por ejemplo la contaminación, el tabaco, una mala alimentación, etc., que aumentan su número en nuestro cuerpo.
La mejor manera de bloquear los efectos de los radicales libres en nuestro organismo es consumir antioxidantes. Éstos son un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos).
La incapacidad de nuestro cuerpo para neutralizar los radicales libres a los que nos exponemos diariamente nos obliga a recurrir a alimentos con las propiedades antioxidantes necesarias para neutralizarlos. La mayoría se encuentran en alimentos vegetales, por lo que es muy beneficioso que nuestra dieta contenga frutas, verduras, legumbres y hortalizas.

Ahora bien, debido al bombardeo mediático mucha gente ha llegado a pensar que el consumo de antioxidantes va a hacer que vivamos más tiempo y que tardemos más en envejecer. Nada más lejos de la realidad. Los antioxidantes disminuyen el riesgo de sufrir ciertas patologías pero no modifican el deterioro normal que nos lleva a la vejez ni nos hacen vivir más años.

Aún así, los medios de comunicación han idealizado tanto los antioxidantes que mucha gente llega a tomar diariamente suplementos pensando que cuanta más cantidad de estas sustancias consuman mejor se van a sentir. Por supuesto, si el médico os receta este tipo de suplementación para cubrir una deficiencia, habéis de tomarlos. El problema está en la gente que se suplementa con antioxidantes como si fueran la píldora de la eterna juventud o que lo utilizan como revulsivo que mantienen a raya efermedades como el cáncer entre otras dolencias. Estas personas deberían saber que está probado científicamente que los que consumen antioxidantes de forma habitual sin tener ninguna deficiencia, no gozan de mejor salud. De hecho, la ingesta excesiva puede ser contraproducente ya que, como hemos dicho, bloquean el efecto de los radicales libres, pero, está comprobado, éstos no tienen sólo efectos negativos para nuestro organismo.
Hasta hace unos años se pensaba que los radicales libres eran siempre perjudiciales para nuestra salud (promueven enfermedades cardiovasculares, cáncer, alzheimer…). Pero recientemente se ha comprobado que también pueden ser beneficiosos. Pueden tener ciertas funciones valiosas para nuestro organismo como la síntesis de energía y potenciar nuestras defensas.
Así, tomar demasiados antioxidantes va ha hacer que se bloqueen no sólo los efectos perjudiciales de los radicales libres, sino que también se bloquearán los efectos beneficiosos pudiendo llegar a causar graves problemas de salud.



La clave para encontrarnos bien a este respecto es encontrar el equilibrio entre radicales libres y antioxidantes. Evitar un exceso en cualquiera de los dos. Para ello, el mejor consejo que os puedo dar es que no abuséis del tabaco y que llevéis una alimentación variada y equilibrada en la que no falte la fruta, la verdura y las legumbres. Y, cómo no, animaros de nuevo a que acudáis a un buen profesional (nutricionista/endocrino) para que os siga una buena dieta. J

jueves, 21 de agosto de 2014

CHOCOLATE. CÓMO BENEFICIA A NUESTRA SALUD


¿Cuántas veces os habéis quedado con ganas de comer un trozo de chocolate porque es malo? ¿Cuántas veces lo habéis comido y os habéis sentido culpables?
Creo que, si no todos, la gran mayoría de vosotros conoceréis a alguien que, cuando sale a comer por ahí, no pide determinados postres porque llevan chocolate y “voy a engordar mucho”. Seguro que conoceréis a alguien que, cuando os ve disfrutar de un pedazo de chocolate dice aquello de “¡hala! ¿Comes chocolate? ¡Con lo que engorda!”
Hoy voy a intentar que cambien de opinión todos aquellos que piensan que comer chocolate es malo. Todos aquellos que se niegan a probar este dulce manjar porque “engorda”.Yo no os voy a decir que no comáis chocolate, os voy a pedir que no os atiborréis de chocolate. Pero comer, ¡claro que podéis comer! Porque en contra de lo que casi todo el mundo piensa, el chocolate tiene muchísimos beneficios para nuestra salud.
Sí, así es. Y no lo digo por decir. Está comprobado científicamente. El principal componente del chocolate, el cacao, tiene más de 300 componentes identificados, y la gran mayoría de ellos, de una manera u otra, aportan grandes beneficios a nuestro organismo. Entre otras cosas, tiene gran concentración de minerales y vitaminas, encabeza la lista de alimentos con propiedades antioxidantes y es una muy buena fuente de fibra.
Y, ¿cómo beneficia todo esto a nuestra salud? Fácil. Os voy a explicar los que son, para mí, los beneficios más importantes que va a aportar a nuestro organismo comer un trocito de chocolate al día.
Voy a empezar con este dato: el cacao encabeza la lista de alimentos con propiedades antioxidantes. Los antioxidantes son un conjunto de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas que ayudan a bloquear los efectos de los radicales libres. Esto es, ya de por sí, un beneficio, ya que los radicales libres son los responsables del envejecimiento prematuro del organismo. Pero de entre todos los antioxidantes, en el cacao destacan los flavonoides.
Los flavonoides, algo que todo el mundo ha oído nombrar por la televisión como algo muy bueno, pero que nadie sabe lo que es. Pues ya lo sabéis, son unos antioxidantes presentes en el cacao. Estos antioxidantes estimulan la producción de ácido nítrico, una molécula que promueve la vasodilatación, es decir, que aumenta el calibre de los vasos sanguíneos. Esto hace que se incremente el flujo de sangre haciendo que se mantenga estable la presión arterial. Éste es uno de los motivos por el que está comprobado que el consumo de chocolate puede prevenir enfermedades cardiovasculares. Si la sangre fluye sin problemas y la presión arterial es estable, es más difícil que ocurran accidentes cardiovasculares.
A parte, los flavonoides, al actuar a nivel celular, no sólo combaten los radicales libres, sino que además evitan la formación de células cancerígenas. Por lo que consumir chocolate de forma moderada puede ayudar a reducir el riesgo a padecer esta enfermedad.
Además, hay estudios que demuestran que los flavonoides mejoran el sistema que activa el pensamiento, con lo que mejoran la función cerebral, y también mejoran la capacidad de ver en condiciones difíciles.
Por otro lado, los efectos antioxidantes pueden influir de manera directa y positiva sobre la resistencia a la insulina, ayudando a reducir el riesgo a padecer diabetes.
Otro de los componentes importantes del cacao es la teobromina, un alcaloide. Actúa como estimulante no adictivo del sistema nervioso central. Es más suave que la cafeína, pero tiene un efecto más prolongado. Este alcaloide ayuda al cerebro en la producción de anandamida, compuesto químico orgánico y neurotransmisor. La anandamida funciona como un regulador natural del humor. Está demostrado que tiene efectos sobre la concentración y el enfoque y que ayuda contra la depresión.
La teobromina, además de ser un estimulante suave del sistema nervioso, tiene, al igual que el café, efecto diurético, por lo que ayuda a mantener nuestros riñones sanos.
Además, Harvard Medical School ha demostrado que el consumo de chocolate negro baja los niveles de colesterol malo (LDL) y aumenta los de colesterol bueno (HDL).
Por si esto fuera poco, posee un alto contenido en minerales como el Magnesio, el Hierro y el Cromo, muy necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
Como veis, comer chocolate no es tan malo como os pensabais. Eso sí, hay que saber qué chocolate comer. Tened en cuenta que estos beneficios los aporta el cacao, por lo que, cuanta mayor sea la concentración de cacao, mayores los beneficios. Así que intentad evitar ese chocolate que anuncia la vaca tan apropiadamente teñida de lila, y por supuesto huid del chocolate blanco, eso no es chocolate, no tiene nada de cacao, es pura manteca azucarada (eso sí que engorda, y mucho. Además no aporta beneficio ninguno).
Mi consejo es que tengáis siempre en la nevera chocolate negro (60% de cacao como mímino) y, si os apetece, os toméis un trocito al día. Sólo un trocito, con eso hay suficiente. Si os coméis toda la tableta, más que beneficios, notaréis como crecen los michelines.
Lo dicho, no os atiborréis a chocolate. Pero un cuadradito a día no aporta ningún michelín y sí muchos beneficios.


Eso sí. Si sois de esas personas a las que no les gusta el chocolate, no lo comáis, no os pasará nada malo. Pero si sois como yo, unos amantes del chocolate, disfrutad de un trocito al día, que tampoco os pasará nada malo. J