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jueves, 14 de mayo de 2015

CEREZAS. PEQUEÑAS FRUTAS CON GRANDES BENEFICIOS PARA LA SALUD


Llega el calor y, con él, llega la temporada de lo que se conoce como frutas de agua. Fruta deseada por todo el mundo por su delicioso sabor y por lo que refresca, pero que, además, posee grandes cualidades que muchos desconocen. Entre estas frutas se encuentran la sandía, la fresa, la cereza…
Pues bien, el hecho es que hace unas semanas unos amigos comentaron que estaban deseando que llegasen las cerezas al mercado, que se morían de ganas de comerlas. Para ellos, las cerezas son su fruta preferida. Durante esta conversación, me di cuenta de que, aunque es una fruta que me gusta mucho, si me dan a elegir, prefiero otras frutas (fresas o sandía, por ejemplo).
Ya tenía en mente escribir, de vez en cuando, sobre las propiedades de los alimentos de temporada, y tan emocionados los vi con las cerezas, que decidí dedicarles este post a ellos. Me puse a investigar y, sinceramente, me sorprendí de todo lo que esas pequeñas bolitas rojas hacen por nuestra salud.
Para comenzar, mencionaré, cómo no, su alto contenido en antioxidantes. Estos antioxidantes ayudan a prevenir determinados tipos de cáncer y enfermedades del corazón. Y, por su puesto, ayudan a combatir los radicales libres por lo que ayudan a retrasar el proceso de envejecimiento celular.

Por otro lado, se ha comprobado que los pigmentos que dotan a las cerezas de su característico color (antocianinas) reducen los dolores relacionados con la inflamación. Así, ayuda a reducir los síntomas de enfermedades como la artritis y la gota.
A este respecto, otros estudios aseguran que no sólo alivian el dolor, también ayudan a reducir ciertas inflamaciones. Estos estudios aseguran que son muy efectivas para reducir la inflamación de tendones y músculos sobrecargados tras un entrenamiento (corredores y atletas). Son consideradas como un buen remedio para lograr una rápida recuperación muscular, ya que, se ha comprobado, disminuyen el daño oxidativo que se produce en los músculos al realizar un entrenamiento intensivo.
Otro de los grandes compuestos de las cerezas es la melatonina, una sustancia natural que normalmente es producida por nuestro cerebro para regular los ciclos de sueño. Sí, nuestro cuerpo tiene la capacidad de producir melatonina, pero, normalmente, sólo lo hace en la oscuridad y, además, no todos son capaces de producir la suficiente melatonina como para lograr el descanso adecuado. Hay factores como la iluminación artificial que se encuentra en muchas oficinas y casas, que hacen que disminuya la cantidad de melatonina que nuestro cerebro es capaz de producir.

Así, comer cerezas nos ayudará a tener la suficiente melatonina, por lo que nos ayudará a combatir uno de los peores problemas de la sociedad en la actualidad: el insomnio.
Por otro lado, este compuesto (melatonina) también ayuda a regular el ritmo cardiaco, lo que convierte a las cerezas en grandes aliadas contra ciertas enfermedades cardiacas.
Como he dicho al comienzo del post, las cerezas son consideradas como fruta de agua, de hecho, una cereza contiene más de un 75% de agua. Esto las convierte en un alimento ideal para aquellos que buscan perder volumen. Es una fruta de bajo contenido calórico (unas 48 kcal. por 100 gr. de cerezas) y alto contenido en agua, lo que nos hace sentir más llenos durante más tiempo.

A esto también se suma su alto contenido en fibra, una fibra que, además de ayudar a nuestra salud digestiva y hacernos sentir saciados (lo que ayuda todavía más a la pérdida de volumen), impide la absorción del colesterol malo (LDL) en la sangre, ayudando así a prevenir ciertas enfermedades cardiovasculares.

Por último, no puedo dejar de mencionar que esta fruta es rica en vitamina A, C y E, y que, a su vez, tienen un alto contenido en potasio, magnesio, hierro, ácido fólico y boro, todos ellos esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Como veis, es sorprendente todo lo que puede llegar a hacer esta pequeña fruta por nuestra salud. Sinceramente, tras averiguar todo esto, me he propuesto comer más cerezas este año, ¿y vosotros? Ahora que llega la temporada de esta fruta y sabéis todos sus beneficios, yo no dejaría pasar la oportunidad. Añadid esa fruta a vuestra dieta. Vuestra salud lo agradecerá. J


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domingo, 10 de mayo de 2015

CONSEJOS PARA EVITAR LAS MIGRAÑAS


Se calcula que alrededor del 13% de la población de entre 18 y 65 años sufre migrañas, un dolor de cabeza insoportable que puede durar entre 4 y 72 horas. Este dolor suele estar acompañado de náuseas, vómitos e hipersensibilidad a la luz y los ruidos.
Las personas que sufren este malestar se ven obligadas a detener su actividad habitual, o, al menos, a limitarla, mientras dura el dolor, y hay mucha gente que lo sufre de manera crónica. ¿Os imagináis lo que sería vivir con este dolor más de 15 días al mes?
La gente propensa a este tipo de dolor pregunta a menudo por qué le sobrevienen los ataques y qué podrían hacer para evitarlos. Así que hoy, mi post va para vosotros. Voy a comentaros los que suelen ser los principales desencadenantes de un ataque de migrañas para que intentéis evitarlos y voy a centrarme un poco en la alimentación, porque sí, aunque cueste de creer, hay alimentos que pueden provocar un ataque de migrañas y alimentos que pueden ayudar a evitarlos.

Las principales causas que desencadenan una crisis de migrañas suelen ser el estrés, el dormir pocas horas o dormir de manera interrumpida, los cambios bruscos de temperatura, los olores intensos (el tabaco, por ejemplo) y, como acabo de mencionar, algunos alimentos y bebidas.
Estoy segura de que, si pensáis en las últimas crisis que habéis sufrido, todas han sido durante un período de estrés excesivo, de poco sueño o de cambios bruscos. En este caso, el consejo es muy sencillo (sencillo de dar pero, en la mayoría de los casos, no tan sencillo de seguir, lo sé): intentad reducir el estrés al máximo y dormir las horas suficientes sin interrupción.
Una vez más, os he de recordar que realizar actividad física a diario os ayudará a lograrlo. Al hacer ejercicio, nuestro cuerpo segrega las famosas endorfinas, la conocida como hormona de la felicidad. Además, está comprobado que tras el ejercicio el cuerpo descansa mejor.
Con respecto a la alimentación, los productos que suelen favorecer la aparición de una crisis de migrañas son aquellos con un alto contenido en tiramina, histamina, phenilalanina o flavonides fenólicos. Estas sustancias se concentran sobre todo en los chocolates, en los quesos curados, en los ahumados, en las carnes rojas, las salchichas, el bacon, el jamón, en el marisco, el vino tinto y la cerveza (y el alcohol en general) y los cítricos.

También hay estudios que señalan como causantes de crisis de migrañas a aquellos adictivos alimentarios que se utilizan para ensalzar el sabor en caldos, salsas y alimentos precocinados, en las conservas de pescado, en las aceitunas y en los productos de pastelería y repostería.
Así que os invito a pensar otra vez en las últimas crisis que hayáis sufrido. ¿Fueron precedidas de alguno de estos alimentos? Si la respuesta es afirmativa, os aconsejo que reduzcáis al máximo la ingesta de dichos productos, a ver qué tal os va. Lo más seguro que os sorprendáis notando cómo se reducen las crisis y/o aumenta el tiempo transcurrido entre ellas.
También es muy aconsejable que llevéis una buena dieta, una dieta equilibrada. En esa dieta no pueden faltar los huevos, las frutas y las verduras, sobre todo las de hoja de color verde oscuro (espinacas, por ejemplo), ya que son ricas en vitamina B, muy útil contra las cefaleas y las migrañas. Tampoco pueden faltar en vuestra dieta los cereales integrales y la proteína de calidad.

Como siempre aconsejo, no os saltéis ninguna comida. Especialmente el desayuno. Pasar hambre puede producir migrañas. Pensad que durante toda la noche nuestro cuerpo ayuna, así que empezar el día sin un buen desayuno puede hacer que os sobrevenga una crisis de migrañas a media mañana (sobre todo si la mañana es estresante en el trabajo). Como siempre digo, hay que hacer un mínimo de 5 comidas al día. No dejéis que pasen más de 4 horas sin ingerir alimento.
Por otro lado, hemos de tener en cuenta que, como os comenté hace unos meses en otro post, hay estudios que aseguran que el magnesio puede reducir la aparición de cefaleas migrañosas en un 41.6%. Así, es muy aconsejable que añadáis alimentos ricos en este mineral a vuestra dieta diaria: nueces, almendras, anacardos, cereales integrales, germen de trigo, soja...

En el caso de la cafeína hay controversia. Aunque se ha demostrado que es uno de los desencadenantes de crisis de migrañas más comunes, hay estudios que le otorgan un poder vasodilatador que ayuda a mitigar los dolores de cabeza. De hecho, mucha medicación contra el dolor de cabeza contiene cafeína.
A este respecto he de volver a decir esa frase que me gusta tanto: cada persona es un mundo. Por lo visto hay personas a las que la cafeína les provoca migrañas y otras a las que, aun siendo propensas a sufrirlas, o se las provoca.
Si sueles tomas café y no sabes si te provoca las migrañas, te aconsejo a que reduzcas su consumo. Sólo así averiguarás el efecto que tiene la cafeína en ti. Si resulta que te provoca migrañas, ve reduciendo su consumo hasta abandonarlo por completo. Eso sí, si tomas mucho café, no lo dejes de golpe, podría causarte jaquecas.

Cómo no, os he de aconsejar que os mantengáis bien hidratados durante todo el día. La deshidratación es otra causa desencadenante de migrañas. Además, hay estudios que han comprobado que, si bebes dos vasos de agua cuando notas que te va a sobrevenir una crisis de migrañas, se reduce muy ampliamente la posibilidad de que esta aparezca.
Por último, si, pese a todo. sobreviene una crisis de migrañas, masajearte las sienes con aceite de lavanda te ayudará a aliviar el dolor.

Como veis, una vez más, se demuestra que llevar una vida sana es lo mejor para nuestra salud. Sólo hay que llevar una dieta equilibrada (eliminando los alimentos que te puedan producir una crisis, por supuesto), hacer ejercicio, descansar lo suficiente e hidratarse bien para hacer que este dolor tan temido y molesto se reduzca en frecuencia e intensidad . Intentadlo, vuestra salud os lo agradecerá. J


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martes, 5 de mayo de 2015

TRUCOS PARA TRATAR LA ALERGIA DE FORMA NATURAL


Con la primavera no sólo llega el calor que tanto esperábamos. Por desgracia, como cada primavera, llegan las alergias. Una gran parte de la población se ve afectada  y sufre cada día esos molestos estornudos, el constante flujo nasal y los ojos llorosos. Seguro que, si tenéis la suerte de no padecer ningún tipo de alergia, conocéis a alguien que sí la sufre.
La solución farmacológica para neutralizar estos síntomas es la ingesta de antihistamínicos. Una medicación que sí, te corta el flujo nasal y los estornudos y hace que tus ojos dejen de llorar, pero con la que hay que tener cuidado, ya que provoca una gran somnolencia, por lo que has de tener mucho cuidado con la hora del día en que la tomas (prohibido coger el coche tras tomarla). Más de uno de vosotros habrá dicho más de una vez aquello de “esto me deja KO”.

El post de hoy va dedicado a todos aquellos que no ven la primavera como la puerta de entrada al verano, sino que la viven como un auténtico e interminable infierno. Os voy a comentar algunos remedios naturales que os podrían ayudar a paliar esos síntomas tan molestos, haciendo que disminuyáis (o incluso anuléis por completo) el consumo de antihistamínicos químicos.
Estos síntomas tan molestos, conocidos como reacciones alérgicas, aparecen cuando el sistema inmune reacciona ante sustancias inofensivas (alérgenos) como si fueran gérmenes. Al tomar estas sustancias como gérmenes, libera histamina e inmunoglobulina E (IgE). Éstas son las sustancias que provocan las reacciones alérgicas (estornudos, flujo nasal, comezón o sarpullido).
Los siguientes remedios te ayudarán a frenar la producción de estas sustancias, ayudando así a que esas reacciones alérgicas disminuyan:

-                     Cúrcuma: planta de la India que se utiliza para preparar el curry. La Universidad de Texas (Houston) ha demostrado que el extracto de esta planta ayuda a bloquear la producción de IgE. Así, es efectiva para aliviar o prevenir los síntomas de las reacciones alérgicas.
Por otro lado, los alérgenos suelen inflamar los bronquios, lo que dificulta la respiración. El extracto de cúrcuma alivia esta inflamación, evitando así los problemas respiratorios. Así, podría incluso ayudar a las personas asmáticas.

-                     Irrigación nasal: irrigar la nariz con una solución salina ayuda a suavizar la mucosa y a limpiar el polen y/o el polvo causante de la reacción alérgica. Esto aliviaría los estornudos y el flujo nasal.
Si queréis preparar una solución nasal, mezclad media cucharadita de sal y media de bicarbonato de sodio en media taza de agua tibia. Verted algunas gotas en cada fosa nasal y dejad que escurran hacia fuera. Después limpiaos suavemente la nariz con un pañuelo. Si lo preferís, siempre podéis comprarla hecha ya, en spray.

-                  Magnesio: Investigadores aseguran que este mineral protegería los pulmones y mejoraría la respiración. Además ayudaría a evitar los estornudos causados por la alergia. El magnesio se puede consumir a través de alimentos como las almendras, las semillas de girasol y los vegetales de hoja verde oscuro.

-                Menta: tomar una infusión de menta o inhalar su aceite esencial sería muy útil para aliviar los síntomas de alergia al polen o al polvo. La menta contiene una sustancia que bloquea la producción de histamina, por lo que alivia los estornudos y el flujo nasal.

-                     Miel: la miel posee partículas de polen, por lo que al consumirla te expones a pequeñas dosis del alérgeno. Esto hace que tu cuerpo se acostumbre a él y deje de verlo como una amenaza. Así, poco a poco, se iría reduciendo la fuerza de las reacciones alérgicas.

-                     Ortiga: esta planta puede producir reacciones alérgicas en la piel, sin embargo, sería de gran ayuda para aquellos que tienen alergia al polen. Una infusión de ortiga bloquearía el efecto de la histamina, por lo que aliviaría y controlaría los síntomas de esta alergia.

-                     Petasita (también conocida como Pata de caballo o Uña de caballo): un estudio realizado en la universidad e Pennsilvania demostró que la tintura y el extracto de esta planta alivian los síntomas de la rinitis alérgica. Esto es debido a que contienen una sustancia con poderosos efectos antihistamínicos.
Eso sí, hay que tener cuidado. Aunque el extracto de esta planta es seguro, su infusión puede dañar el hígado. Así que, antes de probar este remedio natural, consultad con vuestro médico.

-                     Probióticos: las bacterias de los probióticos ayudan a combatir las alergias, ya que bloquean la producción excesiva de IgE. Así, su consumo adecuado ayudaría a reducir la severidad de las reacciones alérgicas y para aliviar los síntomas.

-              Quercetina: antioxidante que bloquea la producción de histamina. Así, tomar suplementos de quercetina ayudaría a aliviar los síntomas comunes de las alergias.

-                  Regaliz: esta planta es rica en glicirricina, sustancia que ayudaría a detener la producción de IgE. Así, tomar una infusión diaria de esta planta ayudaría a reducir la severidad de diversas reacciones alérgicas, tanto cutáneas como respiratorias.

-                     Té verde: posee una sustancia que bloquea tanto la producción de histamina como la de IgE.

-                     Vitamina C: es un poderoso antihistamínico, por lo que ayudaría a controlar, e incluso a prevenir, las reacciones alérgicas. Para lograrlo, tan solo se han de consumir frutas ricas en esta vitamina, como los cítricos y los kiwis, por ejemplo.
Ahora, quiero dejar bien claro que todos estos remedios son muy efectivos para la prevención, es decir, para evitar que aparezcan los síntomas. Es muy recomendable comenzar a tomarlos algunas semanas antes de que comiencen las alergias o justo a su inicio. Está comprobado que, si la reacción alérgica ya ha comenzado, es muy difícil detenerla con remedios naturales.
Si para ti ya es tarde, lo aconsejable es que evites hacer deporte en el exterior en las horas en las que la concentración de polen en el aire es mayor. También es muy aconsejable que te liberes de los ácaros (alérgenos que suelen encontrarse en la ropa de la cama y en las almohadas). Para eliminarlos es muy útil que remojes estos objetos en una mezcla de eucalipto, detergente y agua durante 30 minutos. El eucalipto es un acaricida, puede eliminar hasta el 90% de los ácaros.
Por último, también quiero aclarar que estos remedios son para las reacciones alérgicas típicas que he comentado. Si la alergia que sufres es a algún tipo de alimento, lo único que puedes hacer es dejar de consumir ese alimento.


Como veis, todos estos remedios son fáciles de conseguir y aplicar. Su ventaja está muy clara, ¿no? No sólo alivia los molestos síntomas de la alergia, además no tienen efectos secundarios. ¿Por qué no os animáis a probarlos y me decís cómo os va? J


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viernes, 12 de diciembre de 2014

LA IMPORTANCIA DEL MAGNESIO. IMPRESCINDIBLE PARA NUESTRA SALUD


Pensad un momento, ¿os sentís más fatigados de lo normal?, ¿os irritáis con facilidad sin motivo?, ¿sufrís insomnio?, ¿os dan calambres (espasmos musculares) a menudo? Mucho cuidado, podríais tener un déficit de magnesio. Sí, digo mucho cuidado porque éstos, que parecen en su mayoría unos síntomas sin importancia, son sólo lo que yo llamo “síntomas de aviso”, digamos los primeros síntomas. Conforme el déficit va empeorando los síntomas se agravan. Así, se puede llegar a perder la memoria, sufrir arritmias cardíacas e, incluso, sufrir alucinaciones.
Sí, aunque parezca mentira, el déficit de este mineral puede provocar todo esto. No sé por qué, pero el magensio es uno de los grandes ignorados. Normalmente atribuimos la fatiga, el insomnio y la irritabilidad a nuestro ritmo de vida (estrés, actividad…). Si pensamos en algo cuando sufrimos calambres es en el potasio. Y, si todo esto va a más, pensamos en el hierro. Si os fijáis, nunca pensamos en el magnesio, a no ser que el médico nos lo nombre.
Por si no lo sabéis, el magnesio se encuentra en una cantidad muy pequeña en nuestro organismo, pero es de vital importancia. La mayoría del magnesio de nuestro organismo se concentra en los huesos, pero también podemos encontrarlo en los pulmones, riñones, hígado, tiroides, cerebro y en los músculos (una vez más os recuerdo que el corazón es un músculo). Y, aunque esté presente en pequeñas cantidades es de vital importancia para el funcionamiento de todos ellos.

Sí, el magnesio nos ayuda a activar las vitaminas y determinadas enzimas en nuestro organismo, ayuda a la formación de estructuras óseas, proteínas y anticuerpos, ayuda a mantener la viscosidad el líquido sinovial (hidrata y protege las articulaciones) y ayuda a nuestro metabolismo a sintetizar las grasas. Además, tiene propiedades antiestrés (está considerado como el mineral antiestrés por antonomasia), antitrombóticas, antiinflamatorias y cardioprotectoras.
Como veis, es absolutamente imprescindible para un correcto funcionamiento del organismo, sobre todo del corazón, las arterias, el aparato músculo-esquelético y los sistemas nervioso, endocrino y digestivo.
Todo esto no es poco, ¿verdad? Pues sentaos un rato que os voy a nombrar alguno de los beneficios que, aparte de todo lo que acabo de escribir, nos aporta tener el nivel de magnesio adecuado en nuestro organismo.
Para comenzar, os diré que se ha demostrado que la gran mayoría de personas que sufren algún accidente cardiovascular, presentan un déficit de magnesio en sangre. Como he comentado el corazón es un músculo y como tal necesita de este mineral. Su déficit hará que el corazón no pueda contraerse de manera regular, pudiendo dar paso a esos temidos accidentes.
También se ha demostrado que reduce el riesgo de arteroesclerosis, ya que aumenta los niveles de LDL (colesterol bueno).

Por otro lado, he de comentar que aumenta la solubilidad del calcio en la orina, por lo que ayuda a prevenir la formación de cálculos renales. De hecho, hoy en día, se considera que la formación de estos cálculos se da principalmente en personas que tienen déficit de magnesio.
Con respecto a nuestro sistema nervioso, los sistemas enzimáticos que requieren magnesio ayudan a restaurar los niveles normales de energía, lo que hará que disminuya la fatiga. Todo esto unido a los efectos que tiene este mineral sobre el sistema neuromuscular, ha llevado a afirmar en diversos estudios que el magnesio ayuda a disminuir el nerviosismo, la ansiedad, el insomnio, la depresión y los calambres musculares.
Además, está comprobado que este mineral puede ayudar a regular la tensión en personas hipertensas.
También hay varios estudios que demuestran que el magnesio ayuda a prevenir las temidas cefaleas migrañosas hasta en un 41.6%.

Como no, decir que las mujeres deberíamos considerar el magnesio como un gran amigo y aliado, ya que disminuye los dolores menstruales y suaviza las molestias del síndrome premenstrual (dolores, cambios de humor, retención de líquidos, hinchazón abdominal…). Todo esto, eso sí, resulta más efectivo cuando se combina el magnesio con el calcio y la vitamina B6.
Como dato curioso, comentaré que puede evitar la pérdida de audición producida por la exposición a ruidos intensos.
No está mal, ¿no? Y estos no son todos los beneficios, hay más. Sólo nombro los que, para mí, son los más importantes. Ahora sí, la única manera de equilibrar el magnesio en nuestro organismo es mediante la alimentación. La ingesta diaria ha de oscilar entre los 300 y los 350 mg./día para los hombres, 280 mg./día para mujeres y entre 320 y 350 mg./día para mujeres embarazadas.
Los frutos secos son un recurso muy bueno. Por cada 500 gr. de almendras secas sin cáscara, le aportamos a nuestro organismo 1225 mg. de magnesio, las avellanas tienen unos 835 mg., y otros frutos secos como los pistachos, las nueces y los cacahuetes rondan los 800 mg.
De entre las frutas, he de destacar el albaricoque, que llega a aportar 28 mg. por cada 500 gr. de fruta. Los dátiles naturales también superan los 200 mg.
Las verduras son muy importantes para cubrir carencias. Las espinacas crudas, por ejemplo, aportan unos 400 mg, algo más que la remolacha. El perejil también es una muy buena fuente de magnesio.
El agua mineral también puede ser una fuente de este mineral. La mayor o menor proporción de magnesio dependerá del terreno de donde provenga el agua. De todas formas, la composición del agua debe de aparecer en las etiquetas del producto, de manera que es fácil de saber qué marca conviene más comprar.
Como veis, no debemos seguir menospreciando este mineral. Es vital para nuestro organismo y de gran ayuda para nuestra salud. Si tenéis alguno de los síntomas que he descrito al comienzo del post, salid de dudas. Id y haceos una analítica de sangre. Si tuvieseis un déficit muy grande, el propio doctor os recetará la suplementación adecuada. Si no, todo se puede solucionar añadiendo a la dieta los alimentos adecuados.
Y, precisamente porque más vale prevenir que curar, os dejo una tabla con alimentos que os ayudarán a que le aportéis la cantidad necesaria de magnesio a vuestro organismo. J
  

Alimentos ricos en magnesio

Alimentos
mg por cada 100 g
Pepitas de girasol
387
Almendras sin cáscara
258
Avellana sin cáscara
258
Caracoles
387
Germen de trigo
250
Soja en grano
240
Longaniza
200
Cacahuete sin cáscara
174
Garbanzos. Judías blancas, pintas
160
Pistacho
158
Trigo, grano entero
147
Cacao en polvo, azucarado. Harina integral. Nueces sin cáscara
140
Calamares y similares
139
Turrones y mazapanes
129
Guisantes secos
123
Leche de vaca desnatada en polvo
117
Chocolate amargo con azúcar
107
Arroz integral
106
Chocolate
100
Percebes
94
Pan integral
91


miércoles, 22 de octubre de 2014

EL COLOR DE LOS ALIMENTOS Y SUS BENEFICIOS PARA NUESTRA SALUD


¿Cuántas veces se os han ido los ojos detrás de un plato de comida?... A mí cada día, para qué mentir. Pero, si me pongo a pensar, los platos que más me llaman la atención, a la hora de escogerlos de la carta de un restaurante o de mirar la receta en un libro/revista, son los más coloridos. Estoy segura de que a más de uno de vosotros también le pasa.
Si os fijáis bien, los encargados de dar ese color tan llamativo al plato suelen ser las verduras, las frutas y las hortalizas. Esto es algo que nos va a ir muy bien a todos, ya que, como sabemos, si nos entra por los ojos lo acabaremos pidiendo o, en su caso, cocinando. Y comer platos ricos en estos productos nos va a venir muy bien, ya que, como todos sabemos, tanto las frutas, como las verduras y las hortalizas  son básicas para llevar una vida saludable.

Pero, ¿sabíais que los colores de estos productos son mucho más que unos simples colores destinados a alegrarnos la vista y el plato? Sí, varias investigaciones han concluido que el color de los vegetales tiene un efecto preventivo y protector para nuestra salud. Esto es debido a que las sustancias que dan a las frutas, verduras y hortalizas su color ayudan a combatir enfermedades y producen beneficios para la salud y el bienestar.

Así, investigaciones realizadas en los Países Bajos, han concluido que, según su color, hay cuatro grupos importantes de vegetales:
-                       Blanco: durante las investigaciones se comprobó que un mayor consumo de frutas de carne blanca como peras y manzanas está asociado a una reducción del riesgo a padecer ictus. Aquí he mencionado las peras y las manzanas porque son las frutas que más se consumieron durante las investigaciones, pero en este grupo también se ha de incluir el platano, y verduras y hortalizas como los ajos, los puerros, las cebollas, las endibias, el pepino, las setas y la coliflor.

-                       Naranja/Amarillo intenso: las sustancias que dan color a estos alimentos (carotenoides tales como el betacaroteno, la astaxantina, el lipoceno y el retinolson) son derivados de la vitamina A. Estas sustancias son muy efectivas como antioxidantes y, además, se ha comprobado que poseen propiedades fotoprotectoras, es decir, contrarrestan las alteraciones producidas por los rayos UVA. Así, se ha concluido que estos alimentos  tienen la capacidad de minimizar la flacidez de la piel y las arrugas.
Los vegetales con mayor concentración de estas sustancias son las zanahorias, la calabaza, el boniato, el mango y la papaya. Les siguen frutas como los cítricos (pomelo, naranja y mandarina), el melocotón y el abaricoque.

-                       Rojo/Morado: seguro que habéis oído hablar alguna vez de los flavonoides, sustancias antioxidantes, ¿a que sí? Pues estos son los pigmentos que dan el color a las frutas y hortalizas de color rojo intenso y/o morado. A los flavonoides se suma el lipoceno, sustancia con el mismo efecto que los flavonoides con gran presencia en los vegetales de este color, sobre todo en los tomates. Se ha comprobado que estas sustancias tienen efectos preventivos para la salud cardiaca y coronaria, es decir, reducen el riesgo a padecer accidentes cardiovasculares. También se ha comprobado que los vegetales de este grupo cromático tienen propiedades vasodilatadoras por lo que ayudan a prevenir la hipertensión.
Por otro lado, también se ha comprobado que protegen la piel contra las quemaduras solares y aumentan nuestras defensas naturales contra los efectos de los rayos UVA.

Para lograr estos efectos se recomienda la ingesta diaria de alimentos como cerezas, uvas, fresas, bayas (frambuesas, moras, arándanos…), sandía, remolacha roja, col lombarda, pimiento rojo (también el pimentón, un condimento con grandes poderes antioxidantes) y el tomate en todas sus variantes (natural, zumo, salsa)
-                       Verde: Las verduras de hoja verde como las espinacas, el brócoli, las coles de Bruselas, las lechugas (las de hoja más oscura), los guisantes y las judías, son más ricas en magnesio que las demás. 

            El magnesio participa en el proceso de relajación muscular. Su deficiencia se traduce en sensación de cansancio sin causa aparente, tensión muscular y calambres. Así, el consumo diario de estas verduras puede reducir el riesgo a sufrir estas molestias.



Como veis, cuanto más variado sea el colorido de nuestra dieta diaria mucho mejor para nuestra salud. Aprovechaos de la facilidad que tenemos hoy en día para conseguir estos productos y utilizadlos. Haced que vuestra dieta sea variada tanto en contenido como en colorido, vuestra cuerpo os lo agradecerá. J