Mostrando entradas con la etiqueta quemagrasas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta quemagrasas. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2015

ALIMENTOS QUE AYUDAN A QUEMAR GRASA CORPORAL


Una de las preguntas que más se me suelen hacer es “Divi, ¿las pastillas esas quemagrasas funcionan?”. Pues sí, esas pastillas quemagrasas (fatburners) funcionan, pero, como siempre digo, no las recomiendo.
Esos comprimidos son, para mí, una salida fácil más. Sí, te ofrecen un atajo para lograr ese gran sueño de vernos libres de grasa corporal, pero, una vez más, tengo que recordaros que hay que tener mucho cuidado con esos atajos. Al igual que sucede con las dietas milagro, todo lo que te ofrece resultados rápidos puede ser peligroso para nuestra salud.
Para empezar, aunque parezca una tontería, está el peligro de la confianza. Sí, la gente vuelca su confianza en este tipo de productos pensando que son milagrosos y, la gran mayoría, empieza a pensar aquello de “total, como tomo este quemador, puedo permitirme el lujo de comer lo que quiera. Lo voy a quemar…”. Lamento comunicaros que esto no funciona así. Estos productos son complementos dietéticos, es decir, complementan una dieta. Así, si estáis siguiendo una dieta para perder volumen, este tipo de productos os ayudarán a acelerar un poco el proceso. Pero si, por el contrario, no se lleva ningún tipo de dieta y nos dedicamos a comer mal, estos productos sólo nos ayudarán a perder el dinero que nos gastemos en ellos.

Por otro lado, y para mí lo más importante, están los problemas de salud que pueden provocar estos comprimidos. Por lo general, estos comprimidos están elaborados con productos que, aunque sean naturales, aceleran el sistema nervioso (cafeína, taurina, guanará…). Así, cuanto mejores son los resultados que nos vende el producto, mayor es la mezcla que contiene de estos excitantes. La finalidad: hacer que nuestro sistema nervioso se sobreexcite (se aceleran las pulsaciones, aumenta la sudoración…) para hacer que nuestro organismo queme más calorías.
Pero aquí está el peligro. ¿Cuántas veces os he comentado lo malo que es el estrés para la salud? Imaginaos vivir en un estrés continuo, sin un minuto de relax. Pues esto es lo que hace este tipo de productos con nuestro sistema nervioso. Lo somete a un estrés continuo, lo que puede tener graves consecuencias. Hay mucha gente que, incluso tomando uno de estos comprimidos en el desayuno, no puede conciliar el sueño por la noche. Sí, aunque los vendan como inofensivos porque están hechos con productos naturales, contienen mezclas tan explosivas que pueden provocar insomnio.

Además, el continuo estrés al que sometemos a nuestro sistema nervioso con estos productos hace que nos cambie el humor, nos vuelve más irritables, hace que aumente la tensión arterial y, aunque os parezca increíble, pueden causar problemas coronarios (taquicardias).

Sabiendo todo esto, hoy os quiero proponer (una vez más) que os toméis las cosas con paciencia. No intentéis perder volumen tan rápidamente. Haced las cosas bien, id paso a paso y la pérdida de volumen será duradera y, además de disfrutar del proceso, no pondréis en peligro vuestra salud.
Lo mejor para perder volumen, como siempre digo, es ponerse en manos de un buen nutricionista/endocrino para que os aconsejen qué dieta es la mejor para vosotros y, cómo no, realizar actividad física a diario.
Si ya estáis en el camino y habéis decidido poneros a dieta para perder algo de volumen, os voy a decir algunos productos que deberían estar incluidos en vuestra alimentación diaria. No os preocupéis, no son excitantes, son productos que, por una u otra razón, ayudan a que esa dieta sea más efectiva.

-                       Agua fría: todos sabemos que el agua es lo mejor que podemos tomar para hidratarnos, a parte de que es imprescindible para nuestra salud. Pues bien, hay estudios que demuestran que consumirla fría o helada ayuda a acelerar nuestro metabolismo, haciendo que quememos más calorías. Estos estudios aseguran que lo mejor es consumir medio litro de agua fría al día.

-                       Carne roja: este tipo de carnes contiene L-carnitina, una sustancia que ayuda a acelerar el metabolismo de las grasas. Así, la L-carnitina y el alto contenido en proteínas de la carne roja, obligan a nuestro organismo a utilizar las reservas de grasa para obtener la energía que necesitamos.

-                       Cítricos: los alimentos ricos en vitamina C ayudan a acelerar el metabolismo, es decir, ayudan a eliminar grasa. Además, los cítricos son buenos contra la anemia, los resfriados y para controlar el colesterol en sangre.

-                       Huevos: este es uno de los alimentos tabú. Desde hace años, la gente se autoprohíbe el consumo de este alimento porque “aumenta el colesterol”. Pues bien, estudios recientes han demostrado que estamos en un error. Nuestro cuerpo no absorbe el colesterol del huevo como nos pensamos. Por el contrario, se ha demostrado que su consumo bloquea la absorción de grasa. Además, el huevo es saciante. Nos provoca una sensación de saciedad que va a impedir que comamos más de la cuenta, lo que también es de gran ayuda si queremos perder volumen.
-                       Lácteos: gracias al calcio que contienen, algunos lácteos inhiben la producción de cortisol, una hormona que hace que se acumule grasa en la zona abdominal. De hecho, la leche desnatada ayuda a descomponer rápidamente la grasa. Hay estudios que concluyen que aquellos que toman este tipo de leche pueden llegar a reducir hasta un 70% más de volumen que aquellos que no toman productos lácteos.

-                       Manzanas y peras: estas dos frutas son ricas en flavonoides, una sustancia natural que actúa como quemagrasas, ya que ayuda a acelerar el metabolismo. Hay estudios que demuestran que aquellas personas que consumen tanto manzanas como peras de manera frecuente queman grasa más rápidamente que el resto.

-                       Té verde: sin ninguna duda, éste es el quemagrasas más popular en la actualidad. Al igual que el té negro, el té verde ayuda a acelerar el metabolismo, reduciendo la capacidad de absorber la grasa de los alimentos y acelerando su eliminación. Hay estudios que aseguran que el té verde ayuda a quemar entre un 35 y un 45% más de grasa que otras bebidas similares.
-                       Vinagre de manzana: estudios recientes demuestran que consumir vinagre de manzana hace que nuestro cuerpo active la producción de enzimas que ayudan a descomponer la grasa.


Como veis son productos fáciles de conseguir y de introducir en nuestra dieta diaria. Ya sabéis, seguid una dieta equilibrada añadiendo alguno (o todos) de estros productos, realizad alguna actividad física a diario y tomaos las cosas con paciencia. Empezaréis a ver los resultados antes de lo que creéis. Hacedlo, vuestra salud os lo agradecerá. J

Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

domingo, 12 de abril de 2015

FALSOS MITOS ALIMENTARIOS


¿Quién no ha oído decir alguna vez aquello de “el azúcar moreno engorda menos que el blanco” o “no comas pasta que  engordarás”?
Estos son sólo 2 de entre muchos mitos que se han ido creando en torno a la alimentación. Mitos que han arraigado y que la gente se cree a pies juntillas, sin cuestionarlos. Simplemente con oír las palabras “no engorda” o “engorda menos” la gran mayoría de gente cree y hace lo que sea.
Una vez más, vamos al problema social por antonomasia de las últimas décadas: el sobrepeso y la obesidad. La gente que busca perder cierto volumen, puede llegar a creerse cualquier cosa y a hacer cualquier tontería para lograrlo cuanto antes. Una vez más os tengo que recordar aquello de “las cosas de palacio van despacio”. No busquéis resultados rápidos. Realizad ejercicio diario, llevad una buena dieta y tened paciencia. Dejad que vuestro cuerpo se vaya acoplando al nuevo estilo de vida y, antes de lo que creéis, os veréis sorprendidos por los resultados.

Ahora, de todo, lo más importante es la alimentación. Si haces ejercicio pero tu alimentación no es la adecuada, no verás esos resultados que estás buscando. He aquí el problema. Muchas veces es casi imposible recomendar ciertos hábitos alimenticios porque la gente cree en ciertos mitos que, aún sin ser ciertos, les condicionan a la hora de comportarse con su dieta. Así, es casi imposible encontrar a alguien que cuando le dices “deberías de comer más pasta” no te conteste “¿Pasta? ¡Pero si eso engorda!”, o a alguien que se niegue a dejar de beber refrescos porque “los refrescos que tomo son light, no engordan”. Por no hablar de lo que suelen decir cuando les comentas que deberían de hacer un mínimo de 5 comidas al día.
Por eso escribo el post de hoy. Voy a desmentiros los que, para mí, son los mitos alimentarios más arraigados en la sociedad con la finalidad de que podáis equilibrar mejor vuestra dieta, y con la esperanza de que dejéis de hacer ciertas barbaridades que seguro que más de uno está haciendo:

-                        Los productos light no engordan: los productos light o diet son aquellos en los que se ha reducido el contenido de grasa, azúcares o sales. Pero esto no significa que se haya disminuido su aporte calórico. Bien al contrario, cuando se reduce la grasa de un producto, se le suele añadir algún tipo de azúcar para potenciar el sabor, y si lo que se reduce es el azúcar, lo suelen sustituir por edulcorantes que nuestro organismo metavoliza transformándolos en azúcares, afectando así a nuestro peso.

-                        Para adelgazar hay que hacer menos comidas: si se deja pasar mucho tiempo entre dos comidas, se ralentiza el metabolismo. Esto hace que se quemen menos calorías y que el cuerpo acumule grasa. Además, las personas que hacen menos comidas tienden a comer más por la noche, justo cuando el metabolismo es más lento. La mejor manera de adelgazar es realizar 5 comidas al día, incluyendo en cada una de ellas verdura y fruta.

-                        El azúcar moreno engorda menos que el azúcar blanco: tanto el azúcar blanco como el moreno aportan 400 calorías por cada 100 gr. de producto. La única diferencia entre ellos es que el azúcar moreno no ha sufrido el proceso de refinamiento que sufre el blanco, por lo que es más nutritivo y natural.

-                        La pasta engorda: la pasta tiene un bajo contenido en grasas y es una muy buena fuente de energía debido a su alto contenido en hidratos de carbono. Así que, no sólo no engorda, sino que es muy recomendable incluirla en una buena dieta de pérdida de volumen. Eso sí, su consumo ha de ser moderado. Realmente, lo que te puede engordar de un plato de pasta es la salsa que la acompaña. En eso sí que hay que tener cuidado.

-                        El pan tostado engorda menos que el pan natural: al tostarlo, el pan sólo pierde el agua que contiene, no pierde ni una sola caloría. Así que tanto el pan natural como el tostado engordar exactamente lo mismo.

-                        La fruta después de comer engorda: las calorías que aporta la fruta son exactamente las mismas si la tomas antes o después de comer. Es cierto que tienen cierto efecto saciante, por lo que si las tomas antes de comer controlarás mejor tanto la cantidad de comida que ingieres como la ansiedad con la que la ingieres. Pero también es cierto que es mejor comer fruta de postre que cualquier pasta dulce. Así, no importa cuándo comas la fruta, lo importante es comerla.

-                        Los alimentos que contienen grasas vegetales son más sanos: a ver, esto, en general, es cierto. Pero existen ciertos aceites vegetales (palma y coco), que se utilizan en la elaboración industrial de alimentos, cuyas grasas son saturadas (no insaturadas como en el resto de aceites vegetales). Estos aceites pueden ser perjudiciales si se consumen en exceso.

-                        El zumo de pomelo y el de limón ayudan a quemar grasas: a estos dos cítricos se les ha atribuido un poder quemagrasas simplemente porque son ácidos. Pero su ácido es cítrico, un ácido que no quema grasas. La famosa dieta del pomelo fue creada como un truco para aumentar las ventas de este producto (y lo consiguió).

-                        Las verduras frescas son mejores que las congeladas: las verduras congeladas pueden ser más sanas que las frescas. Esto es debido a que se congelan nada más se recolectan, por lo que mantienen todas sus propiedades nutricionales intactas. Por el contrario, las verduras frescas pasan hasta varias horas sin ningún tipo de refrigeración tras la recolecta, por lo que sufren pérdidas nutricionales importantes


Repasad bien la lista, ¿verdad que pensabais que alguno, o varios, de estos mitos era totalmente cierto? Desterrad estas ideas de vuestra cabeza. Vuestra alimentación se volverá más sana y tanto vuestro cuerpo como vuestra salud os lo agradecerán. J


Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

viernes, 9 de enero de 2015

EL TÉ. SUS PROPIEDADES SEGÚN LA VARIEDAD




El té es una bebida que, con los años, va ganando popularidad. Cada vez es más común ver gente en las cafeterías y terrazas degustando esta infusión, o preparándosela en casa a cualquier hora. Hay quien lo prefiere con leche, otros sin, hay quien lo prefiere verde, otros negro, están los amantes del té rojo, otros que no dudan en pedir el azúl y sólo una minoría ha tenido el placer de degustar el té blanco.

Sinceramente, si sois amantes del té, enhorabuena. Esa infusión que tanto os gusta, bien preparada, aporta grandes beneficios a vuestra salud. Beneficios que varían según la variedad que consumáis. El post de hoy lo voy a dedicar a esto, a comentaros qué hace por vosotros esa infusión que tomáis a diario y cómo prepararla correctamente para notar todos sus beneficios.

El té procede de una planta llamada Camellia Sinensis, originaria de China. Ya en tiempos remotos, el té era utilizado en medicina china por sus múltiples beneficios (prevención de caries, eliminación de fístulas, combatía el colesterol...). Hoy en día hay varios estudios abiertos que están comprobando que el té, tomado de manera regular, es una buena medicina preventiva.

Ahora, seguro que hay gente preguntándose cómo es posible que, de una misma planta, salgan infusiones tan distintas en color, aroma y sabor, y cómo es posible que unos tengan más teína que otros. Todo está en el proceso de secado y fermentado de las hojas de la planta. El proceso de fermentado hace que las hojas de la Camellia Sinensis liberen teína. Así, cuanto más fermentadas estén, más teína tendrá la infusión. Este proceso también hace que varíe el color de la hoja y, como no, su sabor.

Voy a empezar a desgranaros cada una de las variedades por la que está considerada como una auténtica medicina natural, el té verde. Esta variedad mantiene todos los componentes y propiedades de la planta, ya que no está fermentado.

El té verde es rico en minerales, sodio, fluor y vitaminas A, B y C, que refuerzan el sistema inmunológico y pueden ayudar a nuestro organismo contra virus e infecciones. También es un gran antioxidante, por lo que ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento celular. Es depurativo, es decir, ayuda a eliminar líquidos. Es muy digestivo y puede ayudar a perder peso.

Al no estar fermentado, esta variedad de té tiene un bajo contenido en teína.

Hay que tener especial cuidado a la hora de prepararlo, ya que si se prepara con agua demasiado caliente, las hojas se cuecen y la infusión amargará. Se ha de preparar con agua que esté entre los 75 y los 85ºC y dejar la infusión entre 2 y 3 minutos de reposo.

El té verde es una infusión suave, con un ligero sabor herbal y de tonos amarillentos, verdosos o dorados.

De entre todas las variedades del té, hay una que se está convirtiendo en la más demandada, ya que se le atribuyen propiedades muy beneficiosas para la salud, el té blanco. Esta variedad está considerada como la más refinada y exquisita porque no se obtiene de las hojas enteras de la Camellia Sinensis, sino de los brotes más tiernos, que es donde se concentra toda la "energía" de la planta. Estos brotes estas recubiertos de un vello blanco.

Esta variedad se cosecha sólo durante unos pocos días cada primavera y la elavoración es totalmente artesanal, lo que hace que su precio sea más elevado que el del resto de variedades.

El té blanco está considerado como un elixir de la juventud ya que es uno de los antioxidantes más potentes que nos ofrece la naturaleza y posee una gran cantidad de vitamina C y E. Tiene las mismas propiedades que el té verde, aunque en muchas de ellas es más efectivo (es, por ejemplo, 3 veces más antioxidante que el té verde), y contiene la mitad de teína. Esta variedad también posee un suave efecto diurético.

Para prepararlo correctamente el agua debe de estar a unos 75ºC y hemos de dejar reposar la infusión de 3 a 5 minutos.

El té oolong, también llamado té azul, es lo que se conoce como un té semi-fermentado. Su fermentación es interrumpida durante el proceso.

Esta variedad tiene un gran poder antioxidante, fortalece el sistema inmunológico, tiene un alto contenido en vitaminas y minerales, ayuda a reducir la tensión arterial y el colesterol. A parte de todo esto, últimamente está ganando fama por su alto poder quemagrasa, algo que ha sido probado por varios estudios realizados en EE.UU y Japón.

Al ser semi-fermentado, contiene el doble de teína que el té verde.

Se distinguen dos variedades de té oolong, la china y la taiwanesa. La diferencia entre ellas está en el tiempo de fermentación. La variedad china tiene una fermentación más corta, lo que lo convierte en un té ligero y con sabores parecidos a los del té verde. Los de Taiwan tienen una fermentación más larga haciendo que el té sea más oscuro y su sabor más afrutado

Para prepararlo correctamente, el agua ha de estar a unos 90ºC y lo hemos de dejar reposar 5 minutos.

Ahora os voy a hablar de la variedad más popular del, el negro. Para conseguir esta variedad, las hojas de la Camellia Sinensis pasan por un proceso de oxidación y fermentación completo que transforma su color verde original en un marrón oscuro. Como resultado, las infusiones tienen un color ámbar y un sabor intenso. Esta variedad tiene el doble de teína que el té oolong,

El té negro tiene un alto contenido en antioxidantes, es saciante, es bajo en calorías y es muy bueno para el estómago, ya que contiene unos curtientes que actúan como relajantes en nuestro estómago.

A la hora de prepararlo hay que tener en cuenta qué tipo de té negro se va a preparar y hacerlo de acuerdo a sus pautas individuales. Si es clásico, ha de reposar entre 4 y 5 minutos. Si es Darjeeeling, ha de reposar 3 minutos. Si es de hojas rotas (Broken), ha de reposar entre 3 y 4 minutos. El agua ha de estar a unos 95ºC

El té Pu-Erh (té rojo), también conocido como el "té de los Emperadores" (su consumo estuvo prohibido al resto de la población durante años), tiene un sabor muy característico, fuerte y terroso, y la infusión es de color rojizo oscuro.

Se trata de un té postfermentado. Su proceso de fermentación requiere de un largo proceso de maduración en bodegas (puede llegar a durar varios años). Su peculiar proceso de fermentación es lo que le otorga su característico color, su sabor, y unas propiedades excepcionales que le han dado fama mundial y que ha hecho que en EE.UU lo hayan bautizado como el "devorador de grasas". Tres tazas diarias de este té ayudan a controlar las grasas del organismo y a eliminarlas mejor. También tiene propiedades diuréticas y es ideal para aliviar las digestiones pesadas.

Para prepararlo correctamente, el agua ha de estar a unos 95ºC y lo hemos de dejar reposar 4 minutos.

Por último voy a hablaros de una variedad que, aunque no procede de la Camellia Sinensis, tiene muchos beneficios saludables, el Rooibos.

Esta infusión proviene de un arbusto rojo de Sudáfrica y tiene un alto contenido en vitaminas y minerales, tiene propiedades digestivas y relajantes, y, al no proceder de la planta del té, no contiene teína (ni ningún otro estimulante). Así, es la alternativa perfecta al té para niños, para la gente con sensibilidad a la teína, para la gente con anemia (la teína inhibe la absorción de hierro en nuestro organismo) y para las mujeres embarazadas.

Para prepararlo correctamente, el agua ha de estar a unos 95ºC y lo podemos dejar reposar entre 5 y 7 minutos.

Como veis, el té es una bebida muy beneficiosa sea cual sea su variedad. Si ya lo consumís asiduamente, aseguraos de que lo preparáis correctamente, no lo mantengáis demasiado tiempo en reposo ni calentéis demasiado el agua. Cambiaríais tanto el sabor como las propiedades. Si todavía no lo tomáis, probadlo. Elegid de entre todas las variedades la que más os llame la atención, o, incluso, probad una variedad cada día para saber cuál os gusta más. Haceos asíduos de esta infusión, vuestro cuerpo lo agradecerá. J