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domingo, 31 de mayo de 2015

ALIMENTOS QUE AYUDAN A QUEMAR GRASA CORPORAL


Una de las preguntas que más se me suelen hacer es “Divi, ¿las pastillas esas quemagrasas funcionan?”. Pues sí, esas pastillas quemagrasas (fatburners) funcionan, pero, como siempre digo, no las recomiendo.
Esos comprimidos son, para mí, una salida fácil más. Sí, te ofrecen un atajo para lograr ese gran sueño de vernos libres de grasa corporal, pero, una vez más, tengo que recordaros que hay que tener mucho cuidado con esos atajos. Al igual que sucede con las dietas milagro, todo lo que te ofrece resultados rápidos puede ser peligroso para nuestra salud.
Para empezar, aunque parezca una tontería, está el peligro de la confianza. Sí, la gente vuelca su confianza en este tipo de productos pensando que son milagrosos y, la gran mayoría, empieza a pensar aquello de “total, como tomo este quemador, puedo permitirme el lujo de comer lo que quiera. Lo voy a quemar…”. Lamento comunicaros que esto no funciona así. Estos productos son complementos dietéticos, es decir, complementan una dieta. Así, si estáis siguiendo una dieta para perder volumen, este tipo de productos os ayudarán a acelerar un poco el proceso. Pero si, por el contrario, no se lleva ningún tipo de dieta y nos dedicamos a comer mal, estos productos sólo nos ayudarán a perder el dinero que nos gastemos en ellos.

Por otro lado, y para mí lo más importante, están los problemas de salud que pueden provocar estos comprimidos. Por lo general, estos comprimidos están elaborados con productos que, aunque sean naturales, aceleran el sistema nervioso (cafeína, taurina, guanará…). Así, cuanto mejores son los resultados que nos vende el producto, mayor es la mezcla que contiene de estos excitantes. La finalidad: hacer que nuestro sistema nervioso se sobreexcite (se aceleran las pulsaciones, aumenta la sudoración…) para hacer que nuestro organismo queme más calorías.
Pero aquí está el peligro. ¿Cuántas veces os he comentado lo malo que es el estrés para la salud? Imaginaos vivir en un estrés continuo, sin un minuto de relax. Pues esto es lo que hace este tipo de productos con nuestro sistema nervioso. Lo somete a un estrés continuo, lo que puede tener graves consecuencias. Hay mucha gente que, incluso tomando uno de estos comprimidos en el desayuno, no puede conciliar el sueño por la noche. Sí, aunque los vendan como inofensivos porque están hechos con productos naturales, contienen mezclas tan explosivas que pueden provocar insomnio.

Además, el continuo estrés al que sometemos a nuestro sistema nervioso con estos productos hace que nos cambie el humor, nos vuelve más irritables, hace que aumente la tensión arterial y, aunque os parezca increíble, pueden causar problemas coronarios (taquicardias).

Sabiendo todo esto, hoy os quiero proponer (una vez más) que os toméis las cosas con paciencia. No intentéis perder volumen tan rápidamente. Haced las cosas bien, id paso a paso y la pérdida de volumen será duradera y, además de disfrutar del proceso, no pondréis en peligro vuestra salud.
Lo mejor para perder volumen, como siempre digo, es ponerse en manos de un buen nutricionista/endocrino para que os aconsejen qué dieta es la mejor para vosotros y, cómo no, realizar actividad física a diario.
Si ya estáis en el camino y habéis decidido poneros a dieta para perder algo de volumen, os voy a decir algunos productos que deberían estar incluidos en vuestra alimentación diaria. No os preocupéis, no son excitantes, son productos que, por una u otra razón, ayudan a que esa dieta sea más efectiva.

-                       Agua fría: todos sabemos que el agua es lo mejor que podemos tomar para hidratarnos, a parte de que es imprescindible para nuestra salud. Pues bien, hay estudios que demuestran que consumirla fría o helada ayuda a acelerar nuestro metabolismo, haciendo que quememos más calorías. Estos estudios aseguran que lo mejor es consumir medio litro de agua fría al día.

-                       Carne roja: este tipo de carnes contiene L-carnitina, una sustancia que ayuda a acelerar el metabolismo de las grasas. Así, la L-carnitina y el alto contenido en proteínas de la carne roja, obligan a nuestro organismo a utilizar las reservas de grasa para obtener la energía que necesitamos.

-                       Cítricos: los alimentos ricos en vitamina C ayudan a acelerar el metabolismo, es decir, ayudan a eliminar grasa. Además, los cítricos son buenos contra la anemia, los resfriados y para controlar el colesterol en sangre.

-                       Huevos: este es uno de los alimentos tabú. Desde hace años, la gente se autoprohíbe el consumo de este alimento porque “aumenta el colesterol”. Pues bien, estudios recientes han demostrado que estamos en un error. Nuestro cuerpo no absorbe el colesterol del huevo como nos pensamos. Por el contrario, se ha demostrado que su consumo bloquea la absorción de grasa. Además, el huevo es saciante. Nos provoca una sensación de saciedad que va a impedir que comamos más de la cuenta, lo que también es de gran ayuda si queremos perder volumen.
-                       Lácteos: gracias al calcio que contienen, algunos lácteos inhiben la producción de cortisol, una hormona que hace que se acumule grasa en la zona abdominal. De hecho, la leche desnatada ayuda a descomponer rápidamente la grasa. Hay estudios que concluyen que aquellos que toman este tipo de leche pueden llegar a reducir hasta un 70% más de volumen que aquellos que no toman productos lácteos.

-                       Manzanas y peras: estas dos frutas son ricas en flavonoides, una sustancia natural que actúa como quemagrasas, ya que ayuda a acelerar el metabolismo. Hay estudios que demuestran que aquellas personas que consumen tanto manzanas como peras de manera frecuente queman grasa más rápidamente que el resto.

-                       Té verde: sin ninguna duda, éste es el quemagrasas más popular en la actualidad. Al igual que el té negro, el té verde ayuda a acelerar el metabolismo, reduciendo la capacidad de absorber la grasa de los alimentos y acelerando su eliminación. Hay estudios que aseguran que el té verde ayuda a quemar entre un 35 y un 45% más de grasa que otras bebidas similares.
-                       Vinagre de manzana: estudios recientes demuestran que consumir vinagre de manzana hace que nuestro cuerpo active la producción de enzimas que ayudan a descomponer la grasa.


Como veis son productos fáciles de conseguir y de introducir en nuestra dieta diaria. Ya sabéis, seguid una dieta equilibrada añadiendo alguno (o todos) de estros productos, realizad alguna actividad física a diario y tomaos las cosas con paciencia. Empezaréis a ver los resultados antes de lo que creéis. Hacedlo, vuestra salud os lo agradecerá. J

Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

martes, 5 de mayo de 2015

TRUCOS PARA TRATAR LA ALERGIA DE FORMA NATURAL


Con la primavera no sólo llega el calor que tanto esperábamos. Por desgracia, como cada primavera, llegan las alergias. Una gran parte de la población se ve afectada  y sufre cada día esos molestos estornudos, el constante flujo nasal y los ojos llorosos. Seguro que, si tenéis la suerte de no padecer ningún tipo de alergia, conocéis a alguien que sí la sufre.
La solución farmacológica para neutralizar estos síntomas es la ingesta de antihistamínicos. Una medicación que sí, te corta el flujo nasal y los estornudos y hace que tus ojos dejen de llorar, pero con la que hay que tener cuidado, ya que provoca una gran somnolencia, por lo que has de tener mucho cuidado con la hora del día en que la tomas (prohibido coger el coche tras tomarla). Más de uno de vosotros habrá dicho más de una vez aquello de “esto me deja KO”.

El post de hoy va dedicado a todos aquellos que no ven la primavera como la puerta de entrada al verano, sino que la viven como un auténtico e interminable infierno. Os voy a comentar algunos remedios naturales que os podrían ayudar a paliar esos síntomas tan molestos, haciendo que disminuyáis (o incluso anuléis por completo) el consumo de antihistamínicos químicos.
Estos síntomas tan molestos, conocidos como reacciones alérgicas, aparecen cuando el sistema inmune reacciona ante sustancias inofensivas (alérgenos) como si fueran gérmenes. Al tomar estas sustancias como gérmenes, libera histamina e inmunoglobulina E (IgE). Éstas son las sustancias que provocan las reacciones alérgicas (estornudos, flujo nasal, comezón o sarpullido).
Los siguientes remedios te ayudarán a frenar la producción de estas sustancias, ayudando así a que esas reacciones alérgicas disminuyan:

-                     Cúrcuma: planta de la India que se utiliza para preparar el curry. La Universidad de Texas (Houston) ha demostrado que el extracto de esta planta ayuda a bloquear la producción de IgE. Así, es efectiva para aliviar o prevenir los síntomas de las reacciones alérgicas.
Por otro lado, los alérgenos suelen inflamar los bronquios, lo que dificulta la respiración. El extracto de cúrcuma alivia esta inflamación, evitando así los problemas respiratorios. Así, podría incluso ayudar a las personas asmáticas.

-                     Irrigación nasal: irrigar la nariz con una solución salina ayuda a suavizar la mucosa y a limpiar el polen y/o el polvo causante de la reacción alérgica. Esto aliviaría los estornudos y el flujo nasal.
Si queréis preparar una solución nasal, mezclad media cucharadita de sal y media de bicarbonato de sodio en media taza de agua tibia. Verted algunas gotas en cada fosa nasal y dejad que escurran hacia fuera. Después limpiaos suavemente la nariz con un pañuelo. Si lo preferís, siempre podéis comprarla hecha ya, en spray.

-                  Magnesio: Investigadores aseguran que este mineral protegería los pulmones y mejoraría la respiración. Además ayudaría a evitar los estornudos causados por la alergia. El magnesio se puede consumir a través de alimentos como las almendras, las semillas de girasol y los vegetales de hoja verde oscuro.

-                Menta: tomar una infusión de menta o inhalar su aceite esencial sería muy útil para aliviar los síntomas de alergia al polen o al polvo. La menta contiene una sustancia que bloquea la producción de histamina, por lo que alivia los estornudos y el flujo nasal.

-                     Miel: la miel posee partículas de polen, por lo que al consumirla te expones a pequeñas dosis del alérgeno. Esto hace que tu cuerpo se acostumbre a él y deje de verlo como una amenaza. Así, poco a poco, se iría reduciendo la fuerza de las reacciones alérgicas.

-                     Ortiga: esta planta puede producir reacciones alérgicas en la piel, sin embargo, sería de gran ayuda para aquellos que tienen alergia al polen. Una infusión de ortiga bloquearía el efecto de la histamina, por lo que aliviaría y controlaría los síntomas de esta alergia.

-                     Petasita (también conocida como Pata de caballo o Uña de caballo): un estudio realizado en la universidad e Pennsilvania demostró que la tintura y el extracto de esta planta alivian los síntomas de la rinitis alérgica. Esto es debido a que contienen una sustancia con poderosos efectos antihistamínicos.
Eso sí, hay que tener cuidado. Aunque el extracto de esta planta es seguro, su infusión puede dañar el hígado. Así que, antes de probar este remedio natural, consultad con vuestro médico.

-                     Probióticos: las bacterias de los probióticos ayudan a combatir las alergias, ya que bloquean la producción excesiva de IgE. Así, su consumo adecuado ayudaría a reducir la severidad de las reacciones alérgicas y para aliviar los síntomas.

-              Quercetina: antioxidante que bloquea la producción de histamina. Así, tomar suplementos de quercetina ayudaría a aliviar los síntomas comunes de las alergias.

-                  Regaliz: esta planta es rica en glicirricina, sustancia que ayudaría a detener la producción de IgE. Así, tomar una infusión diaria de esta planta ayudaría a reducir la severidad de diversas reacciones alérgicas, tanto cutáneas como respiratorias.

-                     Té verde: posee una sustancia que bloquea tanto la producción de histamina como la de IgE.

-                     Vitamina C: es un poderoso antihistamínico, por lo que ayudaría a controlar, e incluso a prevenir, las reacciones alérgicas. Para lograrlo, tan solo se han de consumir frutas ricas en esta vitamina, como los cítricos y los kiwis, por ejemplo.
Ahora, quiero dejar bien claro que todos estos remedios son muy efectivos para la prevención, es decir, para evitar que aparezcan los síntomas. Es muy recomendable comenzar a tomarlos algunas semanas antes de que comiencen las alergias o justo a su inicio. Está comprobado que, si la reacción alérgica ya ha comenzado, es muy difícil detenerla con remedios naturales.
Si para ti ya es tarde, lo aconsejable es que evites hacer deporte en el exterior en las horas en las que la concentración de polen en el aire es mayor. También es muy aconsejable que te liberes de los ácaros (alérgenos que suelen encontrarse en la ropa de la cama y en las almohadas). Para eliminarlos es muy útil que remojes estos objetos en una mezcla de eucalipto, detergente y agua durante 30 minutos. El eucalipto es un acaricida, puede eliminar hasta el 90% de los ácaros.
Por último, también quiero aclarar que estos remedios son para las reacciones alérgicas típicas que he comentado. Si la alergia que sufres es a algún tipo de alimento, lo único que puedes hacer es dejar de consumir ese alimento.


Como veis, todos estos remedios son fáciles de conseguir y aplicar. Su ventaja está muy clara, ¿no? No sólo alivia los molestos síntomas de la alergia, además no tienen efectos secundarios. ¿Por qué no os animáis a probarlos y me decís cómo os va? J


Para cualquier consulta: mejorsiesconsalud@gmail.com

viernes, 14 de noviembre de 2014

ALIMENTOS QUE AYUDAN A PREVENIR EL RESFRIADO


Aunque sé que hay gente a la que no le gusta nada esta época del año, y aunque cada año se atrase más, sabemos que el frío acaba llegando. Y este año ya está aquí.
Yo no sé cómo habrá sido por vuestra zona. Pero donde yo vivo ya llegado de repente. Un día íbamos todos en manga corta y al día siguiente estábamos buscando desesperadamente los abrigos porque las temperaturas bajaron de manera drástica. Y ahora, cómo no, mucha gente de la zona va pegada a su paquete de klinex, tosiendo, estornudando, moqueando… Sí, un año más, han llegado los resfriados.
El resfriado es, creo yo, una de las enfermedades más comunes que existen, y también una de las más incómodas de pasar debido a la congestión, los estornudos, la tos, el dolor de cabeza… Seguro que si le comentáis a alguien que estáis resfriados os dirán sin dudarlo algún remedio farmacológico, a todos nos ha tocado tomarlos alguna vez. Pero hemos de tener en cuenta, que hay remedios mucho mejores que los químicos para esta enfermedad. Estos remedios están (o deberían estar) en nuestra alimentación.
Hoy os voy a nombrar algunos alimentos que, tomados asiduamente, pueden ayudarnos a prevenir el resfriado e, incluso, a aliviarlo. Vamos a intentar no tomar tanto químico este año.

En primer lugar, y, en parte, debido a la zona en la que vivo, os voy a hablar de los cítricos, sobre todo de mis queridas naranjas. Seguro que más de uno de vosotros, al sentirse resfriado, ha escuchado el famoso consejo: “bebe zumo de naranja, que es muy bueno”. Pues sí, el consejo también es muy bueno. Las naranjas son muy ricas en vitamina C, un antioxidante que estimula el sistema inmunológico para prevenir posibles infecciones como la gripe o el resfriado. A parte, la mandarina (una de las variedades de la naranja) aporta grandes cantidades de beta-caroteno a nuestro organismo. El beta-caroteno, al ser absorbido por nuestro organismo, se transforma en vitamina A, que refuerza las defensas y ayuda a prevenir enfermedades, sobre todo del aparato respiratorio.
Ahora, aunque me cueste admitirlo, si podéis elegir entre una naranja y un kiwi, escoged la segunda opción, ya que el kiwi nos aporta más del doble de vitamina C que las naranjas. Pero, la verdad, ¿para qué elegir si podemos tomarlas las dos, no?
Puestos a hablar de cítricos, no se puede dar de lado al limón, sobre todo cuando ya estemos enfermos. Tiene un fuerte poder antiséptico que lo convierte en un remedio natural infalible contra la tos y el dolor de garganta.

También he de hablaros del ajo, el mejor antibiótico natural que existe. El ajo aumenta las defensas y mejora la respuesta del organismo ante virus y bacterias, también sirve para tratar infecciones respiratorias y ayuda contra la tos y, además, tiene propiedades mucolíticas que ayudan a expulsar los mocos en procesos gripales y catarrales. Lo único malo es que, para que no pierda ni una sola de sus propiedades, se ha de consumir crudo. Ahora, que el olor que deja en la boca no os impida comerlo, hay remedios naturales que ayudan a contrarrestarlo, como, por ejemplo, beber zumo de limón o masticar hojas de perejil nada más comerlo. Si, aún así no os convence, no os preocupéis, podéis recurrir a las cápsulas de ajo, que mantienen todas sus propiedades.
Si, aun con todo, no os convence esta opción, os podéis decantar por la cebolla, cuyo efecto es similar al del ajo, pero tiene la ventaja de que no pierde las propiedades al cocinarse.
Ahora os hablaré de un alimento que, seguro que os sorprende, uno de los que más ayudan a mejorar nuestras defensas, la calabaza, un alimento que nos aporta una gran cantidad de beta-caroteno. Además, también ayuda a eliminar la mucosidad en bronquios, pulmones y garganta.

Un producto típico de invierno que tampoco debería faltar en nuestra cocina son las granadas. No sólo son ricas en vitamina C, además cubre las necesidades diarias de ácido fólico y es tres veces más antioxidante que el té verde. Cuando estamos enfermos, esta fruta nos ayuda a combatir la fiebre, los dolores de garganta y la infección de oído. ¿Verdad que ahora la veis con otros ojos? Si no os apetece tomarla como postre, mi consejo es que la pongáis en la ensalada, la cambia por completo dándole un toque exótico, probadlo y me contáis.

Algo que no puede faltar en nuestra nevera, el huevo, también nos va a ayudar contra el resfriado, ya que es un rico en minerales (sobre todo en selenio y zinc) que ayudan a mantener el sistema inmunológico sano. Hay estudios que demuestran que la deficiencia de selenio o de zinc está relacionada con el aumento de gripes y resfriado o con el desarrollo más agudo de estas enfermedades.
Tampoco hay que olvidarse de la manzanilla, que no sólo ayuda a aliviar dolores de estómago, sino que, además tiene propiedades que nos ayudan a calmar y aliviar la tos.
Cómo no, tengo que hablar también de la miel. ¿Sabíais que en el año 2007 se descubrió que la miel mejor antitusivo que el dextrometrofano (principio activo que contienen los jarabes para calmar la tos)? Sí, como lo leéis, es mucho mejor tomarse una cucharadita de miel cuanto tenemos tos que acudir a los fármacos. A parte, la miel también es una gran ayuda para nuestras defensas. Personalmente os aconsejaría que intentaseis consumir miel natural, no la que se comercializa en los supermercados y grandes superficies. Ésta ha sido tratada con grandes cantidades de glucosa.



Aquí tenéis mi lista de los imprescindibles en invierno. Nuestra mejor ayuda contra esa enfermedad tan común y tan incómoda. Incluid estos alimentos en vuestra dieta diaria e igual os sorprendéis a ver que no os resfriáis este año, o al ver cómo vuestros resfriados pasan antes. J

jueves, 4 de septiembre de 2014

ANEMIA. CÓMO RECUPERAR EL HIERRO PERDIDO

Hace unos días me preguntaron qué diferenciaba el hierro y la ferritina. Me lo preguntó una chica que no entendía si era bueno o no que en la analítica le hubiese salido el hierro dentro de los límites pero la ferritina un poquito baja.
Sinceramente, creo que no hay mucha gente que sepa distinguir estos dos conceptos. Ya que la anemia es una enfermedad muy común, hoy me dispongo a explicaros qué son el hierro y la ferritina, así como a daros unos sencillos consejos alimenticios para intentar mantener el hierro necesario para nuestro organismo.
Ante todo, quiero explicaros qué es el hierro y qué la ferritina, para que no os mareéis cuando veáis los resultados de una analítica.
El hierro, es un mineral que forma parte de la hemoglobina, proteína encargada de darle su color a los glóbulos rojos, que se encarga principalmente de transportar oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos de nuestro cuerpo. Así, como ya vimos hace unas semanas, un déficit de este mineral hará que se reduzca el número de glóbulos rojos sanos en nuestro organismo, por lo que no llegará el suficiente oxígeno a los tejidos que lo necesiten. Es por esto que el síntoma principal de anemia es el cansancio (si no llega el suficiente oxígeno a nuestros músculos, éstos no tienen la suficiente energía para moverse). Esto tiene repercusiones muy negativas, sobre todo para aquellos que practicamos algún tipo de deporte.
Por otro lado tenemos la ferritina. La ferritina también es hierro, pero está almacenado en las células, de manera que nuestro cuerpo, en caso de necesitarlo, pueda utilizarlo. De hecho se conoce a la ferritina como almacén de hierro.
Para que nuestro organismo esté sano, tenemos que tener los dos valores dentro de los límites. Generalmente todos prestamos atención a nuestros valores de hierro cuando nos hacemos una analítica, pero poca gente se preocupa por los niveles de ferritina. Por supuesto, si nos sale el hierro bajo todos pensamos en la anemia y nos cuidamos para recuperarnos. Pero, ¿qué pasa si, como a la chica que me preguntó, el hierro está bien y la ferritina algo baja? Muchos verían estos resultados y se quedarían tan tranquilos “como tengo en hierro bien…”, pero no es así. Si tenemos el hierro en los límites pero la ferritina está por debajo, quiere decir que nuestro cuerpo está utilizando el hierro que tenemos almacenado para mantener la hemoglobina en niveles normales. No podemos permitir que esto suceda. Si se vacían nuestros almacenes de hierro, nuestro cuerpo ya no tendrá a dónde recurrir cuando lo necesite y la anemia puede llegar a ser muy severa.
Tras una analítica, vuestro médico sabrá si tenéis anemia o no y el grado de ésta. Si fuese muy severa os recetará una suplementación de hierro y os dará unos pequeños consejos alimenticios para que recuperéis lo antes posible los niveles adecuados de este mineral.
Pero, vamos a centrarnos en el caso de que tengáis el hierro en los límites. Seguro que no queréis llegar a tener anemia. La mejor manera de prevenir esta enfermedad es la de proveer a nuestro cuerpo de las cantidades adecuadas de hierro, y esto lo hacemos, como no, mediante la alimentación.
Antes de continuar, voy a explicaros lo que es el hierro no-hemo y el hierro hemo. El primero es el hierro de origen vegetal. Tiene el inconveniente de que no se absorbe en la misma cantidad que el hierro hemo. Nuestro organismo absorbe sólo entre el 5 y el 20% de este tipo de hierro. El hierro hemo, por el contrario, es de origen animal y nuestro organismo absorbe hasta el 30%.
Ahora sí, para poder prevenir la anemia, no pueden faltar en nuestra dieta:
-                      Carnes: tanto la de vacuno, la de pollo, la de cerdo, la de pavo, etc. Son muy fáciles de incorporar a nuestra dieta. De hecho son alimentos muy habituales. Contienen unos 2 mg de hierro por cada 100gr. de producto, con la ventaja de que el hierro hemo, por lo que absorbemos gran cantidad.
-                      Vísceras: el hígado de res (8mg de hierro por 100gr.) o la morcilla (14mg de hierro por 100gr.) son dos buenos ejemplos. A parte, su alto contenido en sangre hace que sea un hierro hemo listo para ser absorbido por nuestro organismo.
-                      Almeja: sorprendentemente, la almeja tiene 24mg. de hierro por 100gr. Más de lo que se considera recomendado para el consumo diario (8mg. en hombres adultos y 18mg. en mujeres en edad fértil). En contra está el precio del producto y el hecho de que no lo tenemos como un alimento habitual en nuestra dieta.
-                      Cereales integrales: su alto contenido en hierro se debe al mantenimiento de su corteza. Contienen entre 7 y 12 mg. de hierro por cada 100gr. Pero hay que tener en cuenta que el hecho de que sean de origen vegetal va a reducir bastante su absorción.
-                      Legumbres: la soja y las lentejas son las leguminosas con mayor contenido en hierro no-hemo (7 y 8 mg. de hierro por cada 100 gr. respectivamente). Pero, una vez más, estamos hablando de un hierro de baja absorción.
-                      Vegetales verdes: acelgas, espinacas, coles, espárragos, etc. contienen entre 3 y 4 mg de hierro no-hemo por cada 100grs.
Pero no os asustéis, que no tenéis que estar comiendo carne a todas horas. Hay trucos que van a hacer que nuestro organismo absorba mejor el hierro que consumimos. Son trucos muy sencillos como, por ejemplo, combinar alimentos: si combinamos alimentos ricos en hierro hemo con alimentos ricos en hierro no-hemo, haremos que nuestro organismo absorba mejor el hierro no-hemo que consumiendo este tipo de alimentos de forma aislada.
Otro gran consejo es la vitamina C. Esta vitamina ayuda a nuestro cuerpo a absorber el mineral que tanto añoramos. Así, si acompañamos nuestras comidas con un zumo de naranja natural, o si echamos un poco de limón sobre la carne que cocinamos o sobre la ensalada, nuestro cuerpo absorbe mucho mejor el hierro de los alimentos. También podemos tomar unas naranjas o unos kiwis (mucho más ricos en vitamina C que las naranjas) de postre.
Por último, os voy a tener que recomendar que reduzcáis vuestro consumo de té, café y vino. Estos productos contienen taninos, que inhiben la absorción de hierro. Tampoco os pido que dejéis de tomarlos, pero reducidlos. Y, sobre todo, no los toméis acompañando una comida rica en hierro. Así, si coméis un filete a la plancha con limón acompañado de una ensalada de legumbres y un kiwi de postre, por ejemplo, no acompañéis la comida con vino ni toméis un café al acabar. Si os apetece tomar algo, haceros una infusión sin teína. Dejad el café o té para la merienda. Así dejaréis que vuestro organismo absorba el hierro que acabáis de consumir.


Como veis, una vez más, la prevención está en llevar una dieta completa y equilibrada. Si lo sabemos hacer bien, combinando los alimentos adecuados y reduciendo el consumo de otros, podemos mantenernos alejados de la anemia y tener siempre la fuerza suficiente para disfrutar de lo que más nos gusta, es deporte. J